Verdadera paz y seguridad... capitulo 7 página 86
¿Cuándo
vendrá la predicha destrucción mundial?
"DE NINGÚN MODO PASARÁ ESTA
GENERACIÓN"
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En cuanto a "aquel día y hora," dijo Jesús "nadie sabe,
ni los ángeles de los cielos, ni el Hijo, sino solo el Padre." (Mateo 24:36)
Pero Jesús sí dio una útil indicación de tiempo cuando dijo: "De ningún modo
pasará esta generación hasta que sucedan todas estas cosas." (Mateo 24:34) Todas
¿qué cosas? Todos los varios rasgos de "la señal" acerca de la cual estaba
hablando, así como la "tribulación grande," que también había mencionado. El que
estas cosas sucedieran dentro de una generación significaría que personas que
estuvieron presentes para observar lo que sucedió en 1914 E.C., al principio de
la "conclusión del sistema de cosas," todavía tendrían que estar vivas al fin de
este período, cuando azota la "tribulación grande." Los que recuerdan los
acontecimientos de 1914 están envejeciendo ahora. Muchos de los que existían
entonces ya han muerto. Pero, según nos asegura Jesús, dentro de "esta
generación," antes que todos ellos hayan muerto, vendrá la destrucción de este
sistema de cosas inicuo.
Atalaya 1 de Mayo 1985 pág. 4
¿Está
aplazando Dios su juicio?
"De ningún modo pasará esta
generación"
Además de saber cuándo llegaría el período del juicio divino,
Jesús pudo fijar un límite a la duración de éste. Usando la ilustración de una
higuera, dijo: "Luego que su rama nueva se pone tierna y brota hojas, conocen
que está cerca el verano. Así mismo también ustedes, cuando vean todas estas
cosas, conozcan que él está cerca, a las puertas. En verdad les digo que de
ningún modo pasará esta generación hasta que sucedan todas estas cosas". (Mateo
24:32-34.)
Por lo tanto, el juicio divino sería ejecutado durante la
duración de la vida de personas que hubieran visto los primeros indicios del
período que Jesús predijo. El comienzo de dicho período marcaría el principio
del fin del mundo de Satanás, contra el cual el Reino de Dios, que acababa de
ser establecido en el cielo, ejecutaría juicio divino. La cronología bíblica y
el cumplimiento de las profecías de la Biblia proporcionan pruebas abundantes de
que este período empezó en 1914.
Así que, antes que la generación de 1914 desaparezca por
completo, el juicio de Dios se tiene que ejecutar.
Atalaya 15 de Febrero 1986 pág. 5
El apocalipsis... ¿cuándo?
No obstante, el apocalipsis está más cerca de lo que mucha gente
piensa. Respecto a la señal de los últimos días, Jesús dijo que "de ningún modo
pasará esta generación hasta que sucedan todas estas cosas". (Mateo 24:34.) ¿De
qué generación hablaba Jesús?
La generación de 1914
Con referencia a "la relativamente pacífica y próspera era
victoriana de Gran Bretaña", el ex primer ministro Harold Macmillan dijo que él
consideraba que ‘el mundo en el que había nacido’ seguiría siendo "mejor y mejor"
cada vez. Pero, "repentina e inesperadamente, todo llegó a su fin una mañana de
1914". Macmillan dijo que ese día había sido el fin de "100 años de paz y
progreso" y recordó que la I Guerra Mundial había marcado "el fin de una era" y
el "comienzo de la confusión que aún prevalece". Muchas personas, en particular
quienes vivieron los acontecimientos de 1914 y que aún están vivas, saben que
esto es cierto.
En efecto, tal como esta revista ha señalado a través de los
años a sus lectores, la evidencia muestra que la generación de 1914 es la
generación de la que habló Jesús. Por consiguiente, "de ningún modo pasará esta
generación hasta que sucedan todas estas cosas [lo que incluye el apocalipsis]".
Razonamiento pág. 420
Últimos días
Definición: La Biblia utiliza la expresión "últimos días"
para referirse al período de conclusión que culmina en una ejecución fijada
por Dios que marca el fin de un sistema de cosas. El sistema judío, con su
adoración en torno al templo de Jerusalén, experimentó sus últimos días
durante el período que culminó en su destrucción en 70 E.C. Lo que sucedió
entonces fue un cuadro de lo que se experimentaría de manera mucho más
intensa y en escala global en un tiempo en que todas las naciones se
encararían a la ejecución de juicio que Dios ha decretado. El inicuo sistema
de cosas actual, que se extiende por toda la Tierra, entró en sus últimos
días en 1914, y algunos de la generación que estaba viva entonces estarán
también presentes para ser testigos del fin completo de este sistema en la "grande
tribulación".
Despertad 8 de Abril 1988 págs. 13-14
Los últimos
días... ¿Qué viene a continuación?
¿Cuánto puede durar
una generación?
Según indicó The American Legion
Magazine, en la primera guerra mundial participaron 4.743.826
estadounidenses. Pero en 1984, de ese colectivo solo quedaban vivas 272.000
personas, y estaban muriendo, como promedio, a un ritmo de nueve por hora. ¿Significa
eso, entonces, que la generación de 1914 ya ha desaparecido?
La palabra griega para generación es gue·ne·á, y es la
que utilizaron Mateo, Marcos y Lucas al registrar las palabras de Jesús. Puede
tener diferentes aplicaciones según el contexto. No obstante, The New
International Dictionary of New Testament
Theology la define así: "Los que han nacido en el mismo tiempo [...]. Un
significado relacionado con este es: el conjunto de contemporáneos de una
persona, una época". A Greek-English Lexicon of
the New Testament dice: "La totalidad de los que han nacido en
el mismo tiempo, ampliada para incluir a todos los que viven en una
generación de tiempo dada, contemporáneos". Según estas definiciones,
la palabra ‘generación’ puede referirse a los que nacen alrededor del tiempo de
un acontecimiento histórico y también a todos los que viven en ese tiempo.
En su New Testament Word Studies,
J. A. Bengel dice: "Los hebreos [...] calculan que una generación dura setenta y
cinco años, y las palabras no pasará dan a entender que,
efectivamente, la mayor parte de aquella generación [de los tiempos de Jesús],
pero no la totalidad de ella, habría pasado antes de que se cumpliese todo".
Esto llegó a ser así para el año 70 E.C., cuando sobrevino la destrucción de
Jerusalén.
De la misma manera, hoy en día la mayor parte de la generación
de 1914 ya ha pasado. No obstante, todavía quedan en la Tierra millones de
personas que nacieron ese año o antes. Y aunque cada vez son menos, las palabras
de Jesús, "de ningún modo pasará esta generación hasta que sucedan todas estas
cosas", se cumplirán. Esta es otra razón más para creer que el día de Jehová,
que viene como ladrón, es inminente. Por consiguiente, ¿qué sucesos deberían
esperar los cristianos vigilantes?
Atalaya 15 de Mayo 1984 págs. 6-7
1914... la
generación que no pasará
¿Queda bastante tiempo?
Desde el punto de vista puramente humano, podría parecer que
dichos sucesos difícilmente podrían ocurrir antes que la generación de 1914
desaparezca de la escena. Pero el cumplimiento de todos los sucesos predichos
que habían de afectar a la generación de 1914 no depende de medidas humanas, que
son relativamente lentas. La palabra profética que Jehová pronunció mediante
Cristo Jesús es: "Esta generación [de 1914] no pasará de ningún modo hasta que
sucedan todas las cosas" (Lucas 21:32). Además, Jehová, quien es la fuente de la
profecía inspirada e infalible, hará que se cumplan las palabras de su Hijo en
un período relativamente corto. (Isaías 46:9, 10; 55:10, 11.)
¿Hay ejemplos de profecías bíblicas que se cumplieron en el
pasado a pesar de la incredulidad y el escepticismo humano? Sí, y podemos
examinar brevemente uno de éstos. En el año 33 E.C., Jesús predijo respecto a
Jerusalén y su templo: "En cuanto a estas cosas que contemplan, los días vendrán
en que no se dejará aquí piedra sobre piedra que no sea derribada. Además,
cuando vean a Jerusalén cercada de ejércitos acampados, entonces sepan que la
desolación de ella se ha acercado". (Lucas 21:6, 20.)
Treinta y tres años después, el ejército romano, bajo Cestio
Galo, atacó a Jerusalén y estuvo a punto de obtener la victoria. No obstante,
sin que se supiera por qué, el general Galo dio la orden de que sus tropas se
retiraran. Como consecuencia de aquello, algunos judíos han de haber pensado que
su ciudad sagrada no sería destruida. Pero dicho pensar no duró mucho tiempo.
Cuatro años después, los ejércitos romanos bajo Tito regresaron y destruyeron a
Jerusalén y su templo.
Así la profecía de Jesús se realizó hasta el más mínimo detalle.
Como dijo G. A. Williamson en su introducción a la traducción al inglés de
Guerra de los judíos, de Flavio Josefo: "Si no
tuviéramos ninguna otra fuente de información además de los evangelios, nos
sentiríamos tentados a sospechar que las advertencias de Jesús se expresan en
lenguaje hiperbólico [exagerado] [...] ¿Era posible que de aquel templo
imponente ni una piedra quedara sobre otra que no fuera derribada? Ciertamente
fue posible; es un hecho histórico. La destrucción fue absoluta y total [...]
Toda esta historia trágica se había predicho con asombrosa exactitud".
Tal como las profecías de Jesús respecto a Jerusalén se
cumplieron durante la vida de la generación del año 33 E.C., así también sus
profecías respecto al "tiempo del fin" se cumplirán durante la vida de la
generación de 1914 (Daniel 12:4). Esto significa que tienen maravillosas
esperanzas no solo los de aquella generación, sino todos los que viven hoy. ¿Por
qué? Porque respecto a los significativos sucesos que afectarían a aquella
generación, Jesús también dijo: "Cuando vean suceder estas cosas, conozcan que
está cerca el reino de Dios". (Lucas 21:28, 31.)
La proximidad del Reino de Dios hoy significa el fin de los divisivos
sistemas políticos, religiosos y comerciales de la actualidad. Significa que se
introducirá un nuevo gobierno justo para todas las personas obedientes de la
humanidad. Usted puede escoger la vida eterna bajo este arreglo de "nuevos
cielos y una nueva tierra" (2 Pedro 3:13; Juan 17:3). Sí, usted puede llegar a
ver este prometido Nuevo Orden, junto con los sobrevivientes de la generación
de 1914... la generación que no pasará.