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Las Propiedades comúnes de Cultos Potencialmente
Destructivos y Peligrosos
Traducido por David García
El culto es autoritario en su estructura de poder.
El líder es considerado como la autoridad suprema. Él o ella pueden delegar
cierto poder a unos cuantos subordinados con el propósito de que estos vean que
los miembros se adhieren a los deseos y las prácticas del líder. No hay ningún
sistema de apelación fuera de ellos a un sistema superior de justicia. Por
ejemplo, sí un maestro escolar siente que ha sido tratado injustamente por el
principal, puede hacer una apelación. En un culto, el líder reclama tener la
única y final decisión en todos los asuntos.
Los líderes del culto tienden a ser
carismáticos, determinados, y
dominantes. Ellos persuaden a sus seguidores a abandonar sus familiares,
trabajos, carreras, y amigos para seguirlos. Ellos (no el individuo) entonces
toman control sobre las posesiones, el dinero, y las vidas de sus seguidores.
Los líderes de los cultos son personas
que sé auto-eligen, mesiánicos que
reclaman tener una misión especial en la vida. Por ejemplo, los líderes de
cultos sobre platillos voladores reclaman que las personas del espacio exterior
los han comisionado para llevar a las personas a lugares especiales a esperar
una nave espacial.
Los líderes de los cultos centran la
veneración de los miembros en ellos.
Los Sacerdotes, rabinos, ministros, los líderes democráticos, y los líderes de
movimientos genuinamente altruistas mantienen la veneración de los seguidores
enfocada en Dios, los principios abstractos, y los propósitos de grupo. En
contraste, los líderes de un culto, mantienen el enfoque de amor, la devoción, y
obediencia sobre ellos.
El culto tiende a ser totalitario en el
control de la conducta de sus miembros.
Es muy probable que los cultos dicten en gran detalle qué sus miembros comen,
cómo se visten, cuándo y dónde ellos trabajan, duerma, se bañan y también qué
creer, pensar, y decir.
El culto tiende a tener un doble juego
de éticas. Se le instan a los miembros
que sean abiertos y honrado dentro del grupo, y confiesen todo a sus líderes.
Por otro lado, les animan engañar y manipular a los de afuera o que no son
miembros. Las religiones establecidas les enseñan a sus miembros a ser honrados
y verídicos con todos, y mantenerse en una sola postura ética.
Los cultos básicamente tienen sólo dos
propósitos, reclutar nuevos miembros y el recaudar fondos.
Las religiones establecidas y los movimientos altruistas pueden reclutar nuevos
miembros y recaudar fondos. Sin embargo, su único propósito no es el crecer más;
sino que estos grupos tienen como metas mejorar las vidas de sus miembros y de
la humanidad en general. Los cultos pueden reclamar que hacen contribuciones
sociales, pero en la realidad éstas siguen siendo sólo meras reclamaciones, o
gestos nada más. Su enfoque siempre se domina por el reclutamiento de nuevos
miembros y las recaudaciones de fondos.
Los cultos aparentan ser innovadores y exclusivos.
El líder reclama que está rompiendo con la tradición, ofreciendo algo innovador,
e instituyendo el único sistema viable para cambios que resolverá los problemas
de vida o las heridas del mundo. Mientras reclaman esto, el culto entonces usa
sus sistemas de coerción psicológica sobre los miembros para inhibir su
habilidad para examinar la validez real de las demandas del líder y del culto.
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