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LA TAL LLAMADA
"CRONOLOGÍA BÍBLICA" |
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Por Carl Olof Jonsson 1993
La función de la cronología en las enseñanzas de la Sociedad
Watch Tower Pocas personas están
totalmente concientes del papel inmensamente central jugado
por la cronología en las reclamaciones y las enseñanzas de
la Sociedad Watch Tower. Incluso muchos testigos de Jehová
no siempre están totalmente conscientes de la conexión
indisoluble entre la cronología de la Sociedad y el mensaje
que ellos predican de puerta en puerta. Confrontados con
muchas evidencias en contra de su cronología, algunos
testigos de Jehová tienden a empequeñecerla como si fuera
algo que ellos pueden eludir como si no fuera necesaria.
“Después de todo, la cronología no es tan importante”, ellos
dicen. Muchos testigos de Jehová preferirían no discutir
sobre el asunto en lo absoluto. ¿Pero cuán importante,
entonces es, la cronología para la organización Watch Tower? De hecho,
constituye el mismísimo fundamento de las reclamaciones y el
mensaje de éste movimiento. La Sociedad Watch
Tower exige ser el “único canal” y “portavoz” de Dios sobre
la tierra. Para abreviar, su mensaje implica que el reino de
Dios se estableció en el cielo en 1914, que el “tiempo del
fin” empezó ese año, que Cristo retornó invisiblemente en
ese tiempo para “inspeccionar” las denominaciones
cristianas, y que él finalmente los rechazó a todos salvo la
Sociedad Watch Tower y sus miembros en 1919 designándolos
como su único “instrumento” sobre la tierra. La Sociedad
enseña que la generación de 1914 no pasará hasta que venga
el fin en la “batalla de Armagedón”, cuando todos los que no
se hayan unido a la organización Watch Tower en ese momento
serán destruidos para siempre. Los testigos de Jehová
esperan sobrevivir este día de juicio final para vivir para
siempre en un paraíso en la tierra. El año 1914, entonces, juega un papel crucial en las enseñanzas de la Sociedad Watch Tower. La fecha es producto de un cálculo cronológico, según el cual el tal-llamado “Tiempos de los Gentiles” referido por Jesús a Lucas 21:24 es un período de 2,520 años que comenzó en el 607 AC. y finalizó en el 1914. Este cálculo es la base real del mensaje del movimiento. Incluso es el evangelio cristiano, las “buenas nuevas” del reino (Mateo 24:14), se reclama que está estrechamente asociado con ésta cronología. El evangelio predicado por otros que profesan ser cristianos, por consiguiente, nunca ha sido el verdadero evangelio. Dice La Atalaya del 15 de agosto de 1981, página 17:
En acuerdo a esto,
La Atalaya del 1º de agosto de 1982 declaró que: “Y
de todos los grupos religiosos de la Tierra, los testigos de
Jehová son los únicos que dan a conocer estas “buenas
nuevas” a la gente de la Tierra hoy día.” (Página 10) El
Testigo de Jehová que intenta reducir la tonalidad del papel
de la cronología en las enseñanzas de la Sociedad no
comprende que él o ella con esto están minando el mensaje
del movimiento. Tal “reducción de tono” es algo que no se
aprueba por el liderato de la Watch Tower. Al contrario,
La Atalaya del 1º de marzo de 1983, dio énfasis a que:
“el fin de los Tiempos de los Gentiles en la mitad posterior
de 1914 todavía queda sobre base histórica como una de
las verdades fundamentales del Reino a las cuales tenemos
que adherirnos hoy.” ”(Página 12; énfasis
agregado.) 1 La verdad es que la
Sociedad Watch Tower considera un pecado mortal rechazar la
cronología que señala al 1914. El reino de Dios fue
establecido al final de los “Tiempos de los Gentiles” en el
1914 y se declara ser: “el acontecimiento más
importante de nuestro tiempo, y al lado de este todo lo
demás resulta insignificante.” 2
Aquellos que rechacen éste cálculo caen bajo la ira de Dios.
Entre ellos están “los del clero de la cristiandad [que]
rehúsan adoptar una actitud a favor del Reino de Jehová
mediante Jesucristo. Por no apoyarlo, serán destruidos en la
“grande tribulación” que está adelante.”
3
Los miembros de los testigos de Jehová quiénes abiertamente
descarten el cálculo corren el riesgo de ser castigados muy
severamente. Si ellos no se arrepienten y cambian su forma
de pensar, ellos serán expulsados y clasificado como: “De
manera similar, cuando los impenitentes apóstatas mueren, no
van al Seol, o Hades, sino al Gehena” sin esperanzas de una
resurrección futura. 4
No hace ninguna diferencia si ellos todavía creen en Dios,
la Biblia, y Jesucristo. Cuándo uno de los lectores de La
Atalaya escribió y preguntó: “¿Por qué han expulsado
(excomulgado) los testigos de Jehová a algunas personas que
aún profesan creer en Dios, en la Biblia y en Jesucristo?”
La Sociedad, entre otras cosas contestó:
“La condición de
asociado aprobado entre los testigos de Jehová requiere que
uno acepte todo el conjunto de enseñanzas verdaderas que se
hallan en la Biblia, lo que incluye aquellas creencias
bíblicas que son características de los testigos de Jehová.
¿Cuáles son algunas de estas creencias?... Que el año
1914 marcó el fin de los Tiempos de los Gentiles y el
establecimiento del Reino de Dios en los cielos, así como el
tiempo para la predicha presencia de Cristo.”
[Cursivas mías] 5 Por consiguiente,
nadie que repudie el cálculo de que los “Tiempos de los
Gentiles” expiraron en 1914, es aceptado por la Sociedad
como un testigo de Jehová. De hecho, incluso uno que en
secreto abandone la cronología de la Sociedad y todavía
formalmente se considere un Testigo de Jehová, en
realidad, él ha rechazado el mensaje de la Sociedad Watch
Tower y, según el propio criterio de la organización, en
realidad él ya no es parte del movimiento.
El carácter de la cronología bíblica Sin embargo, la
mayoría de los testigos de Jehová, entienden que los
cálculos de la Sociedad Watch Tower de los Tiempos de los
Gentiles es un elemento indispensable en la estructura
doctrinal presente de la organización. Al ser confrontados
con la enorme carga de evidencia en contra de la fecha 607
AC, para la desolación de Jerusalén muchos testigos de
Jehová por consiguiente sólo evaden la evidencia, reclamando
que ellos sólo confían en la Biblia para este fechado,
diciendo que aquellos que fechan la desolación de Jerusalén
al 587 o 586 AC, confían en lo seglar, histórico, y otras
fuentes en lugar de la Biblia. Esta presentación de
esta temática no sólo es injusta. Es completamente falsa.
Revela que tales testigos de Jehová realmente no han
entendido la verdadera naturaleza de la cronología bíblica. No hay ninguna fecha
absoluta en la Biblia. No se declara en ninguna
parte, por ejemplo, que Jesús fue bautizado en el 29 DC.,
qué Ciro capturó a Babilonia en el 539 AC., ó que Jerusalén
fue desolada en el 607 AC, como reclaman los testigos de
Jehová. La Biblia sólo da fechas relativas. Así que, cuando
nosotros leemos sobre la desolación de Jerusalén en 2ª Reyes
25:1-12, encontramos sólo información que este evento tuvo
lugar en “el año undécimo del rey Sedequías” (verso 2) que
correspondió al “año diecinueve de rey Nabucodonosor el rey
de Babilonia” (verso 8). ¿Pero cuánto hace de esto? ¿Cuánto
tiempo habría transcurrido partiendo desde nuestro propio
tiempo? ¿Cuántos años habían transcurrido antes de la Era
cristiana? El hecho es que la propia Biblia no da
información en lo absoluto que se pueda enlazar estos
fechados con nuestra era cristiana. Los libros de Reyes
y Crónicas indican sobre los reyes que gobernaron en Israel
y Judá desde Saúl, el primer rey, hasta el último que fue
Sedequías. Nos dice quién fue el sucesor de quién y por
cuántos años ellos reinaron. Recopilando las longitudes de
los reinados desde Saúl hasta Sedequías podemos medir el
espacio de tiempo aproximado (hay muchos puntos inciertos)
entre estos dos reyes. De esta manera encontramos que el
período de las monarquías hebreas cubrió aproximadamente 500
años, Pero no se nos da ninguna respuesta a la pregunta,
¿Qué cuantía de tiempo ha transcurrido de éste período desde
que empezó y finalizó? Si la Biblia hubiera dejado una serie continuada sin interrumpir de los años de reinado desde Sedequías hasta el principio de la Era cristiana, la pregunta habría sido contestada. Pero Sedequías fue el último rey. Tampoco la Biblia nos da ninguna otra información que nos ayude a calcular la longitud del período desde “el año undécimo del rey Sedequías” hasta el principio de la Era cristiana. Así que aquí nosotros tenemos un período de aproximadamente 500 años, el período de las monarquías hebreas, pero no se nos dice cuánto tiempo de éste período transcurrió y cómo puede ajustarse para llegar a nuestra Era cristiana. Si la Biblia hubiese
conservado fechas y hubiese detallado las descripciones de
los eventos astronómicos, como los eclipses solares y
lunares, o las posiciones de los planetas respecto a las
diferentes estrellas y constelaciones, esto nos habría
ayudado. Los astrónomos modernos, con su conocimiento de los
movimientos regulares de la luna y los planetas, pueden
calcular las posiciones de estos cuerpos celestes sostenidos
hacen miles de años en los cielos estrellados. Pero
desgraciadamente, la Biblia no proporciona ninguna
información de este tipo. La Biblia en sí,
entonces, no nos muestra cómo sus fechados cronológicos
pueden conectarse con nuestra propia era. Una cronología
como esta que “está colgando en el aire” es sólo una
cronología relativa. Si la Biblia nos hubiese dado
las distancias exactas desde el tiempo de Sedequías hasta
nuestra propia era, ya fuera por la ayuda de una línea
completa y coherente de las longitudes de los reinados, ó
detallando y fechando las observaciones astronómicas,
nosotros habríamos tenido una cronología absoluta, es
decir, una cronología que nos da la distancia exacta desde
el último año de Sedequías hasta nuestro propio tiempo.
¿Hay una "cronología bíblica" sin las fuentes seculares? La naturaleza
relativa de las fechas bíblicas no la hace imposible
para fechar los eventos mencionados en la Biblia. Si fuera
posible sincronizar la cronología en la Biblia entonces con
la cronología de otro país que a su vez puede ajustarse a
nuestra Era cristiana sería posible cambiar la cronología
relativa de la Biblia a una cronología absoluta.
No obstante, esto significa, que nosotros tendríamos que
confiar en lo que es extra bíblico, es decir, en las fuentes
históricas seculares para fechar los eventos que están en la
Biblia. Y no tenemos ninguna
otra elección. Si queremos saber cuándo tuvo lugar un evento
mencionado en la Biblia, ya sea la fecha para la caída de
Babilonia, la fecha para la desolación de Jerusalén por
Nabucodonosor, la fecha para la reconstrucción del templo
durante el reinado de Darío I, ó cualquier otra fecha sea
cual sea, entonces tenemos que ir a las fuentes
seculares históricas. Éste es un hecho sobrio que
cada creyente en la Biblia tiene que aceptar, ya sea que a
él ó a ella le guste o no. La simple verdad es que sin
las fuentes seculares hay ninguna cronología bíblica, ningún
fechado de eventos bíblicos. Esto por supuesto
también significa, que es imposible usar la “cronología
bíblica” como un medidor de tiempo imparcial e independiente
por el cual la exactitud de ciertas fechas puedan estimarse.
Cuando, por ejemplo, algún Testigo señala el hecho de que
los historiadores modernos fechan la caída de Babilonia al
539 AC, y entonces reclaman que “la cronología de la Biblia
está de acuerdo con esta fecha”, ellos en sí no
tienen muy claro lo que realmente implica la naturaleza
relativa de la cronología bíblica. Siendo que la Biblia
no da el año civil para la caída de Babilonia (o para
ningún otro evento), esta declaración de que la Biblia está
en acuerdo con el fechado secular de este evento 539
AC es algo que está completamente fuera de sentido. Al igual
que está fuera de sentido, así como extraviado, declarar qué
la fecha secular 587 AC, para la desolación de Jerusalén
discrepa con la cronología de la Biblia, ya que tampoco
el año civil para ese evento se nos da en la Biblia. Ahora éstos Testigos
naturalmente, se mantienen en lo que les declara la Sociedad
Watch Tower que los 70 años en Jeremías 25:11,12 y 29:10 se
refiere al período de la desolación de Jerusalén en el año
18 de Nabucodonosor hasta el retorno de los judíos
desterrados en el 1er. año de Ciro. Como resultado de este
punto de vista, el intervalo de tiempo entre las fechas que
los historiadores han establecido para estos dos eventos
(587/86 y 538/37 AC) sucede que es demasiado corto. Por
consiguiente, los Testigos desechan una de las dos fechas,
es decir, el 587/86 AC. ¿Por qué razón ellos rechazan ésta
fecha y no la otra? No hay ninguna razón
Bíblica para esta elección. Como fuera señalado
anteriormente, la Biblia no está en acuerdo ó discrepa con
ninguna de estas dos fechas. Por consiguiente, la Biblia no
puede decidir cuál de las dos fechas es la mejor. ¿Entonces,
bajo qué base, la elección debe hacerse, esto por supuesto
con tal de que la interpretación de la Sociedad de los 70
años esté correcta? El método más
lógico, erudito y legítimo sería aceptar la fecha que se
establece mejor por las fuentes extras, bíblicas,
históricas. Y estas fuentes muestran bien definitivamente
que la cronología del reinado de Nabucodonosor se establece
mucho mejor por los documentos astronómicos y otros qué la
cronología de reino de Ciro. La elección natural para un
cristiano creyente en la Biblia, entonces, debe ser retener
la fecha del 587/86 AC, y rechazar la fecha 538/37 AC, si
fuese realmente necesario hacer una decisión entre ambas. Sin embargo los Testigos han hecho la elección contraria. ¿Siendo que la razón para esto no es la Biblia, ni las evidencias históricas, cuál entonces es la razón real para su elección?
¿Lealtad a la Biblia o a una especulación profética? Si los Testigos
insisten que el período de 70 años empezó en el año 18 de
Nabucodonosor y finalizó en el 1er año de Ciro, ellos deben
haber empezado aceptando la fecha 587/86 AC, como la más
fiable de las dos fechas. Los 70 años contando hacia delante
desde esa fecha los llevaría al 518/17 AC, como el primer
año de Ciro en lugar del 538/37. Esto sería tan Bíblico
y más erudito que retener el 538/37 AC, y rechazar el
587/86. Algunos Testigos quizás podrían
protestar que mudar el 1er año de Ciro hacia delante al
518/17 AC, es prevenido por las 70 “semanas de años” de
Daniel 9:24-27, cual es el puente de la mayoría del período
de tiempo restante hasta el tiempo de Cristo. Según la
Sociedad Watch Tower estas 70 “semanas de años”,
interpretadas como 490 años, empezaron en el año 20 del rey
Persa Artajerjes que se fecha desde el año 455 AC. Los
Testigos, por consiguiente, podrían argumentar que el
intervalo entre el final del reinado de Ciro y el principio
del reinado de Artajerjes fue bien breve (abarcando sólo los
reinos de Cambices, Darío I, y Jerjes I), y que ellos pueden
confiar en las fechas seculares para este período. Sin embargo, debe
notarse, que la fecha de la Sociedad para el año 20 de
Artajerjes está en conflicto con todas las fuentes
históricas. ¡El reinado completo de Artajerjes I
(464/63-424/23 AC) está absolutamente establecido por
numerosas observaciones astronómicas conservadas en
tablillas cuneiformes, como “diarios” astronómicos, textos
de eclipses lunares y textos con las observaciones
planetarias! Todas estas fuentes están de acuerdo mostrando
que el año 20 de Artajerjes fue en el 445/44 AC, y no en el
455/54. ¡Siendo que la fecha que es preferida por la
Sociedad Watch Tower implica una prolongación del
reinado de Artajerjes de 41 a 51 años, el reinado de su
predecesor, Jerjes I, ha tenido que ser abreviado, de
21 a 11 años, nuevamente en conflicto directo con todas las
fuentes históricas! De lo contrario los reinos de todos los
reyes precedentes habrían tenido que ser movidos 10 años al
revés. Por ejemplo, el 1er año de Ciro habría tenido que ser
movido del 538/37 AC, hacia atrás al 548/47. Tal cambio, por
supuesto, destrozaría por completo la cronología bíblica de
la Sociedad Watch Tower. Así que las 70
semanas de Daniel no son de ninguna ayuda a los Testigos.
¡Aquellos que se atreven a agregarle 10 años al reinado de
Artajerjes I, le restan 10 años al reinado de Jerjes I, y le
agregan 20 años a la era neobabilónica, todo el tiempo lo
hacen con un menosprecio supremo hacia todas las fuentes
históricas, ellos no deben tener dificultad moviendo el 1er
año de Ciro de 538/37 AC, al 518/17, o la caída de Babilonia
del 539 AC, al 519! 6 ¿Por qué, entonces,
la Sociedad Watch Tower y sus defensores rechazan la fecha
587/86 AC, en lugar del 538/37? Como ya se ha señalado, la
razón ni es bíblica ni es histórica. La respuesta es bastante obvia. La fecha del 587/86 AC, está en conflicto directo con la cronología de la Sociedad Watch Tower de los “Tiempos de los Gentiles”. En esta cronología la fecha del 607 AC, para la desolación de Jerusalén es el indispensable punto de partida. Sin el año 607 AC, la Sociedad no llegaría a la fecha del 1914 DC. Y siendo que ésta fecha es la misma piedra angular de las reclamaciones proféticas y el mensaje de la organización Watch Tower, no se le permite que nada la altere, ni la Biblia ni los hechos históricos. Por consiguiente, en el fondo, esto no se trata de una cuestión de lealtad a la Biblia ni de lealtad a los hechos históricos. La elección de la fecha tiene realmente otro motivo: La lealtad a una especulación cronológica que se ha vuelto una condición vital para las reclamaciones divinas de la organización Watch Tower. NOTA:
Para una completa discusión sobre la cronología de la
Sociedad
Watch Tower, vea mi
libro,
The Gentile Times Reconsidered,
[“Los Tiempos de los Gentiles Reconsiderados”] originalmente
publicado en 1983 en inglés. Una nueva, y completa revisada
y expandida edición se publicó en 1997 por
Commentary Press.
Las notas a pie de página: 1. El presidente anterior de la Sociedad, Frederick W., Franz, en la discusión de bíblica de la mañana para la familia de la oficina de la sede principal el 17 de noviembre de 1979, enfatizado aún más fuerte sobre la importancia de la fecha del 1914 dijo: “El único propósito de nuestra existencia como Sociedad es anunciar el Reino establecido en 1914 y publicar la advertencia de la caída de Babilonia la Grande. Tenemos un mensaje específico que comunicar.” (Raymond Franz, In Search of Christian Freedom, [En Busca de Libertad Cristiana] Atlanta: Commentary Press, 1991, Páginas. 32, 33) 2. La Atalaya, del 1º de enero de 1988,
Pág. 10. 3. La Atalaya, del 1º de septiembre de
1985, Pág. 25. 4. En La Atalaya del 15
de julio de 1992, a los Testigos se les insta a “odiar”
“hacia los apóstatas debería... De veras los odio con un
odio completo”. (Página 12) Esto no fue sólo un “resbalón
accidental del bolígrafo”. La exhortación se repitió en
La Atalaya del 1º de octubre de 1993. Los miembros
anteriores que han roto los lazos con la organización de
Watch Tower porque ellos ya no pueden endosar todas sus
demandas y enseñanzas, no sólo son clasificados como
“apóstatas” malvados sino también como “enemigos de Dios”
que “están entre los que odian a Jehová”. Ellos declaran
qué: “la maldad está tan arraigada en ellos que es parte
inseparable de su modo de ser, entonces el cristiano tiene
que odiar”. Por consiguiente, “dejan que Jehová se encargue
de ejecutar venganza.” “...oró: “¡Oh, que
tú, oh Dios, matarás al
inicuo!,” (Página 19) Ataques rencorosos como estos
contra los miembros anteriores del movimiento reflejan una
actitud que es exactamente lo contrario a lo recomendado por
Jesús en su Sermón del Monte (Mt. 5:43-48), debe preguntarse
por qué la Sociedad Watch Tower encuentra necesario
recurrir a tal vocabulario maligno. La
respuesta es obvia para cada uno que está informado y el
observador atento. Los líderes del movimiento saben muy bien
que si los hechos sobre su “cronología bíblica”, por
ejemplo, esto ha causado que miles de miembros hayan
abandonado la organización Watch Tower en los recientes
años, y si encuentra la forma de llegar al Testigo promedio
en general, un gran números de ellos perderían la confianza
en la organización y en su líderes. Para asegurarse de
mantenerse en su posición elevada que ellos reclaman para sí
tener, los líderes de la organización están obligados a
prevenir que los Testigos conozcan estos hechos. El método
entonces a utilizarse es uno viejo uno que se ha usado en
las organizaciones autoritarias a lo largo de los siglos. A
los miembros disidentes se les excomulgan (“Expulsa”) como
herejes (“apóstatas”), calumniadores, difamadores y se les
aísla. A los Testigos se les enseña que es un “pecado
mortal” hablar con ellos y leer sus libros y ese odio es
considerado la verdadera actitud cristiana hacia ellos. De
esta manera se espera que pueda detenerse la información que
sea embarazosa para los Testigos. De modo que la verdad se
ha vuelto una amenaza peligrosa para la Sociedad Watch Tower
en estos días. Aunque esta organización utiliza la palabra
“Verdad” con más frecuencia que la mayoría de las demás
organizaciones sobre la tierra, la verdad, de hecho, se
ha vuelto el peor enemigo del movimiento. 5. La Atalaya, del 1º de abril de 1986, Pág.
31. 6. Las fechas 587/86 y 538/37 AC, están las dos correctas. Ninguna de ellas está en conflicto con la Biblia. Jeremías no dijo que los 70 años eran “para Jerusalén” sino “para Babilonia” (Jer. 29:10; “en Babilonia” en la Reina Valera 1960 es una trascripción incorrecta). Siendo que Asiría definitivamente perdió su imperio contra Babilonia en el 609 AC, los 70 años “para Babilonia” duraron desde el 609 al 539 AC. Para una presentación detallada de las muchas líneas de evidencia contra la fecha 607 AC, vea mi libro: The Gentile Times Reconsidered, [Los Tiempos de los Gentiles Reconsiderados] Atlanta: Commentary Press, 1986. También disponible en italiano, alemán, y sueco. |
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