Comentarios sobre el Capítulo IV:
"Antiguos Informes cronológicos de los reyes de la Nueva
Babilonia"
El capítulo 4 consiste de dos
partes. La primera parte, las Págs. 66-75, la llamaré la
parte A, aquí Furuli repasa algunas de las antiguas
fuentes secundarias y terciarias que contienen
información sobre los reyes neobabilónicos y sus
reinados. En la segunda parte, Págs. 75-92, la cual
llamaré la parte B, él discute sobre seis pasajes
bíblicos que mencionan un período de 70 años, reclamando
que todos ellos se refieren a un mismo período —a saber,
un período de desolación completa de Judá y Jerusalén
durante el destierro judío en Babilonia. Esto se acomoda
con el punto de vista de la Sociedad Watchtower.
I-A. Fuentes
secundarias y terciarias
La presentación de Furuli de las
fuentes secundarias y terciarias para la cronología
neobabilónica parece estar basada principalmente en las
encuestas por R. P. Dougherty en el
Nabonidus and
Belshazzar {“Nabónido y Belsasar”} (New Haven: Yale
University Press, 1929, Págs. 7-10) y Ronald. H. Sack en
el
Neriglissar—King of Babylon [“Neriglisar
—Rey de
Babilonia”] (Neukirchen–Vluyn: Neukirchener Verlag,
1994, Págs. 1-22).
La mayoría de los antiguos autores que menciona
Furuli vivieron cientos de años después de la era
neobabilónica, y sus escritos, que sólo son
preservaciones de reproducciones muy resientes,
frecuentemente prestan distorsionados los nombres reales
y a los años de reinado.
Por consiguiente, la mayoría de estas fuentes,
son inservibles para propósitos cronológicos. (Vea GTR4
[”Los Tiempos de los Gentiles Reconsiderados” 4ª edición
en inglés”],
Cáp. 3, A). Esto puede verse en la tabla de Furuli en la
página 74, en la cual él lista la cronología concordante
para la era neobabilónica dada por Beroso (3er siglo
AEC) y el Canon Real de Tolomeo, junto con las figuras
conflictivas de Polistor
(1er siglo AEC), Josefo (1er siglo EC), el Talmud
(5to siglo EC), Sincelo (c. 800 EC), y, extrañamente, da
una lista totalmente corrupta de reyes del 1498 EC.
El poner tales fuentes así de distorsionadas en
la misma tabla con Beroso y Canon de Tolomeo —que son
dos de las cronológicas más fiables para la era
neobabilónica al lado de los documentos cuneiformes—
sugiere que estas fuentes son igualmente de inestables y
no deben confiarse en ellas. El que este sea su
propósito con su tabla es obvio por los comentarios de
Furuli sobre las figuras conflictivas:
"El esparcir de números en la tabla muestra que diferentes
cronologías respecto a los reyes de la Nueva Babilonia
existió desde los tiempos antiguos,” y “que
había muchas tradiciones diferentes que describen la
cronología de la Nueva Babilonia.” (Págs. 74, 75;
énfasis agregado)
Pero esto realmente no es lo que
muestra la tabla de Furuli. Más bien, demuestra hasta
qué punto las figuras pueden cambiarse a través del
tiempo y pueden torcerse al citarse y copiarse una y
otra vez por diferentes autores y copistas por un
período de casi más de 2000 años.
Furuli empieza declarando que "el
modelo moderno de la Nueva Babilonia y la cronología
Persa no se construyó basándose en fuentes babilónicas,
sino basándose en fuentes secundarias o terciarias de
otros lugares."
(Pág. 66)
Pero esta declaración es una distorsión ya que
sugiere que la nueva fundación de la cronología es igual
que la antigua.
Furuli debió haber agregado que, en la última
mitad del siglo 19, miles de documentos cuneiformes
babilónicos encontrados en Mesopotamia que se hicieron
disponibles para los eruditos les permitió que
construyeran una nueva fundación para la cronología
neobabilónica directamente de las fuentes primarias.
Furuli ha cometido la falacia conocida como "evidencia
suprimida” puesto que su argumento no considera los
hechos que son pertinentes.
IV-A-1:
Beroso sobre los reinados neobabilónicos
La cronología neobabilónica de
Beroso, dice Sack, “corresponde más estrechamente a esa
de los documentos cuneiformes”.
(Sack, obra citada, Pág. 7)
Furuli cita esta declaración en la página 67,
pero en la próxima página, él menciona algunos de los
materiales mitológicos y errores en la discusión
de Beroso de los períodos babilónicos más antiguos.
El propósito obvio de esto es que se cuestionen
las declaraciones de Beroso sobre la cronología
neobabilónica.
Esto es una forma de argumento llamado
ad hominem
conocido por "envenenar lo saludable”, en la cual si
alguien presenta una información que sea desfavorable
(verdadera o falsa) sobre un oponente uno puede sugerir
que cualquier cosa que él diga probablemente es falsa.
En otras palabras, es un esfuerzo para crear un
prejuicio en la audiencia.
La única diferencia entre las
escrituras de Beroso y las fuentes contemporáneas
cuneiformes neobabilónicas es que Beroso le asigna a
Labashi-Marduk un reinado de nueve meses en lugar de dos
o tres.
Refiriéndose a esta diferencia, Furuli cita la
declaración de Sack que, “es poco probable (en vista de
su exactitud global) que Beroso podría estar incorrecto
en sus cifras para el reino de este último monarca."
Sack no pretende decir que las cifras de Beroso
de nueve meses están correctas, sino que, en vista la
exactitud global de Beroso, su cifra original para
Labashi-Marduk debe de haber sido correcta.
Él sostiene que la cifra nueve es muy probable
que se trata de un error del escriba sucedido durante la
transmisión manuscrita.
Él está de acuerdo con la explicación de Parker y
Dubberstein que la letra theta en griego
(utilizada para el número 9) es muy probable que es un
equivocación
por lo que debió ser originalmente una letra beta
(utilizada para el número 2). Estas dos letras son
bastante similares y fácilmente podrían confundirse en
los manuscritos antiguos escritos a mano.
Sack declara:
“Esta posición parece un tanto más sensata ya que el texto más
antiguo del reinado de Nabónido (25 de mayo del 556
A.C.) está claramente fechado casi un mes previo al
documento posterior llevando el nombre de Labashi-Marduk
(20 de junio de 556 A.C.)."
(R. H. Saco, obra citada, 1994, Pág. 7)
Furuli falla al no informar al lector las clarificaciones de Sack.
En un esfuerzo adicional para intentar minar la confianza en la
información de Beroso sobre los reinados neobabilónicos,
Furuli cita al traductor inglés de Beroso Stanley Mayer
Burstein, quien señala que “La Babyloniaca
contiene un número de errores sobre hechos simples de
los cuales, ciertamente, el más flagrante es la
declaración de que Nabopolasar gobernó Egipto." (Pág.
67) ¿Pero éste error realmente es uno flagrante?
Beroso no dice que Nabopolasar conquistó a
Egipto después de la derrota de Necao en Harrán; en
cambio, él describe al Faraón como un sátrapa rebelde
“quien había sido puesto en Egipto, Celesiria, y
Fenicia."
¿Puesto [o se puso, tetagménos] cómo?
Asiría controlaba a Egipto en el 7º siglo AEC, y Asurbanipal instaló a
Psamético I (664-610 AEC) en Menfis como gobernante
vasallo. Bajo el largo reinado de Psamético, Egipto
gradualmente ganó la independencia y finalmente se tornó
en un aliado de Asiría contra Babilonia. Después que los
babilonios finalmente aplastaron el imperio Asirio en el
609 AEC (a pesar de la ayuda de Egipto), los babilonios
consideraron los anteriores territorios de los asirios
como su herencia, aunque algunos territorios
inmediatamente empezaron a luchar por su independencia.
Del punto de vista babilónico, entonces, al derrotado
Faraón Necao se le consideraría como un sátrapa rebelde
porque, al retirarse de Harrán en el 609 AEC, Necao se
apropió del área de Hattu (Siria y Palestina) en el
oeste. El historiador judío Dr. Menahem Stern ofrece los
siguientes comentarios sobre la declaración de Beroso:
"Desde el punto de vista de aquellos quienes consideraron el
imperio neobabilónico como una continuación del asirio,
la conquista de Celesiria y Fenicia por el gobernante
egipcio podría interpretarse como la violación del
territorio babilónico.”
(M. Stern,
Greek and Latin Authors on Jews and Judaism, Vol.
I, Jerusalén: Jerusalem Academic Press, 1974,
Pág. 59)
IV-A-2:
Flavio
Josefo declaraciones conflictivas
La discusión de Furuli relativo la
información de Flavio Josefo referente la cronología
neobabilónica no es fiable porque está parcialmente
basada en un texto obsoleto de las obras de Josefo.
Él empieza citando unas cifras distorsionadas de
Josefo para los reinados neobabilónicos que están en
Antigüedades X,xi,1-2:
" Nabopolasar 29 años, Nabucodonosor 43 años, Amel-Marduk 18 años,
Neriglisar 40 años." (Pág. 69)
Furuli consiguió estas cifras de
la anticuada traducción de William Whiston en el 1737,
que estaba basada en un texto al que ya no se acepta
como un buen testigo textual. Si él hubiese consultado
una traducción moderna del Antigüedades por
Josefo, él hubiese descubierto que a Nabopolasar, por lo
menos, se le dan correctamente 21 —y no 29— años. (Vea,
por ejemplo, a la traducción de Ralph Marcus en la
biblioteca clásica
Loeb Classical Library.)
Furuli cree que Josefo menciona
otra cifra errónea en otra parte. Todavía siguiendo la
traducción obsoleta de Whiston, él declara en la nota
marginal 90 en la página 69:
"En el Contra Apión, sección 17
[un error para lo que es I,19],
a Nabopolasar se le atribuyen 29 años, pero ésta es una
cita de Beroso. Josefo no menciona a Nabopolasar y la
duración de su reinado en alguna otra parte.”
Esta declaración, también, está
equivocada. El Contra Apión
I,19, así como
Antigüedades X,xi,1, le asigna a Nabopolasar 21
años, en armonía con todas las ediciones textuales
modernas del Contra Apión.*
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*
Excursión:
Las mejores ediciones textuales de Josefo de
Against Apion (Contra Apión) son aquéllas de Benedictus Niese en la
Flavii Iosephi Ópera, Vol. V (Berlín: Weidmann,
1889), la de Samuel Adrianus Naber en la Flavii
Iosephi Ópera Omnia, Vol. VI (Leipzig: B. G.
Teubner, 1896), H. St. J. Thackeray en Josephus
(= Vol. 38:1 en el Classical Library, en Londres,:
William Heinemann, y New York: G. P. Putnamn's Sons,
1926), y la de Théodore Reinach & Léon Blum,
Flavius Josèphe Contre Apion (París: Société d'Èdition "Les Belles
Lettres," 1930).
La traducción de William Whiston es basada en
manuscritos que regresan atrás al siglo 12 preservados
en Florenz, el códice
Codex Laurentianus
plut. lxix 22, usualmente llamado L.
Aunque éste es el manuscrito en griego en
conserva más antiguo del
Against Apion, y es el mejor testigo textual de
Josefo de las citas de Beroso en I,19 que son las citas
de Eusebio del Contra Apión de Josefo en su
Preparación para el Evangelio, Libro IX, Capítulo
XL, y también en la versión Armenia de su Crónica,
24,29 y 25,5.
Ambas obras le dan 21 años a Nabopolasar.
Esta cifra se apoya todavía más por la traducción
latina (“Lat".) del Contra Apión hecha en el 6º
siglo. (C.
Boysen, Flavii
Iosephi Opera ex Versione Latina Antiqua VI:II [=
Vol. XXXVII in the Vienna
Corpus Scriptorum Ecclesiasticorum Latinorum], 1898, Pág. 30.
También vea los comentarios sobre el testigo textual por
Alfred von Gutschmid en su "Vorlesungen über Josephus'
Bücher", publicado en el
Kleine Schriften
[ed. by Franz Rühl], Band 4, Leipzig, 1893,
Págs. 500, 501). Las Antigüedades X,xi,1
de Josefo claramente le da un reinado de 21 años a
Nabopolasar. La cifra de 29 dada en el códice Codex
Laurentianus (L) del siglo 12 (en la que todos los
manuscritos posteriores están basado) es, por
consiguiente, demostrablemente una distorsión tardía que
fue corregida en todas las ediciones textuales modernas
de Against Apion
and
Antiquities [“Contra Apión y Antigüedades”].
(También vea los comentarios por Thackeray, en la obra
citada, Págs. xviii, xix.)
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Al final de la página 69, Furuli
cita dos secciones que están muy separadas entre si en
el Contra Apión.
La primera se toma del Contra Apión
I,19 (§§ 131,132), en donde a Josefo se le
refiere que dice, según Beroso,
"[Nabopolasar] envió su hijo Nabucodonosor con un gran ejército a
Egipto y a nuestro pueblo, al escuchar que este pueblo
se había revelado, y cómo él los derrotó a todos,
quemando el templo en Jerusalén, desalojó y transportó a
todo nuestro pueblo a Babilonia, con el resultado que la
ciudad quedó desolada durante setenta años hasta el
tiempo de Ciro, rey de Persa."
La cosa sorprendente sobre esta
declaración es que ubica el incendiar del templo durante
el reinado de Nabopolasar.
Cuando realmente esto tuvo lugar 18 años después
en el año 18 de su hijo y sucesor Nabucodonosor.
El resultado es que Josefo, quien aquí considera
los 70 años como un período de desolación, comienza el
período en el último año de Nabopolasar (es decir, en el
605 AEC).
Furuli está citando de la traducción de Thackeray en el
Loeb Classical
Library y, en
una nota marginal al fondo de la página, cita a
Thackeray: "El incendiado del templo, no es mencionado
en el extracto que sigue, probablemente se interpola por
Josefo, y erróneamente puso el reino de Nabopolasar."
Claramente, la aplicación de Josefo de los 70
años en este pasaje está basado en una seria distorsión
de sus fuentes.
Él parece haber confundido los eventos acerca de
Jerusalén en el último año del reinado de Nabopolasar
con los eventos del año 18 del reinado de Nabucodonosor.
La próxima cita de Furuli, la que
él pone directamente después de la primera, es tomada
del Contra Apión I,21 (§ 154), y comienza:
"Estas declaraciones son ambas correctas y en armonía con nuestros
libros."
Esto podría darle al lector la
impresión que Josefo todavía está hablando del estado de
desolación en Jerusalén de 70 años de extenso, en la
cita aquí que antepone Furuli.
Pero, como se ha declarado anteriormente, las
citas son de dos secciones que están bien separadas.
Josefo está refiriéndose a su larga cita de Beroso en la
sección que inmediatamente precede (I,20, §§ 146-153),
en que Beroso da la longitud del reinado de todos los
reyes neobabilónicos desde Nabucodonosor hasta Nabónido:
Nabucodonosor 43 años, Awel-Marduk 2 años, Neriglisar 4
años, Labashi-Marduk 9 meses, y Nabónido 17 años.
Es a ésta cronología que Josefo se refiere cuando
él inmediatamente continúa y dice que: "Estas
declaraciones son ambas correctas y en armonía con
nuestros libros." (Contra Apión I,21, § 154)
Entonces él explica por qué es correcta:
"Puesto que en las últimas [las Escrituras] se registra que
Nabucodonosor en el decimoctavo año de su reinado
devastó nuestro templo, que durante cincuenta años dejó
de existir, que en el segundo año del reinado de Ciro se
colocaron los cimientos, y por último que en el segundo
año del reinado de Darío se completó."
De acuerdo con las cifras de
Beroso, hubo cerca de 49 años desde el año 18 de
Nabucodonosor hasta el final del reinado de Nabónido.
Puesto que el cimiento del templo se puso en el
2º año de Ciro (Esdras 3:8), la declaración de Josefo
que el templo había estado desolado durante "cincuenta
años" está en armonía con la cronología de Beroso. (Para
ver la evidencia textual que apoya la cifra de 50 en el
Contra Apión, vea el libro The Gentile Times Reconsidered, 4th ed.
[”Los Tiempos de los Gentiles Reconsiderados” 4ª edición
en inglés”], Cáp. 7, A-3, nota
marginal 30.)
Es obvio que Josefo, en sus obras, repetidamente presenta declaraciones
confusas y erróneas sobre los reinados neobabilónicos y
explicaciones contradictorias del período de la
desolación de Jerusalén.
Sólo en su última discusión, en la cual él cita
las cifras de Beroso, es donde sus declaraciones se
muestran estar tanteadamente de acuerdo con las fuentes
fiables históricas.
IV-A-3: La
cronología del Canon de Tolomeo— es siglos más vieja que
Tolomeo
¿Cuán importantes son los escritos
de Claudio Tolomeo (2º siglo EC) para la cronología
establecida para la era neobabilónica? Furuli les asigna
un papel decisivo:
"Una de las fuentes más importantes para la presente cronología de
la Nueva Babilonia es Claudio Tolomeo (2º siglo
E.C.). Como un autor lo expresó: 'Los datos del
Almagesto proveen la espina dorsal para toda la
cronología moderna de la antigüedad’." (Pág. 70)
El autor citado es el Profesor
Otto Neugebauer, quien hasta su muerte en 1990 era la
autoridad principal en las tablillas cuneiformes
astronómicas. ¿Qué él quiso decir? ¿Él quiso decir que
las antiguas observaciones astronómicas que Claudio
Tolomeo presentó en el Almagesto todavía son las
principales ó quizá inclusive la única base para la
cronología absoluta que los eruditos han establecido
para los períodos neobabilónicos y persas?
Como se demostrará debajo, definitivamente no.
Los temas recurrentes en el libro de Furuli son (1) que la cronología
neobabilónica y Persa están construidas sobre los
escritos de Claudio Tolomeo, (2) que Claudio Tolomeo era
un fraude quien falsificó las observaciones antiguas que
él usó, y (3) que, por consiguiente, la cronología
establecida para esos períodos antiguos es falsa. Ya en
la página 13, Furuli había reclamado:
"La perspectiva moderna de la cronología del mundo antiguo se
construye sobre los escritos de Claudio Tolomeo.
Hacen veinticinco años atrás el geofísico R. R.
Newton argumentó que Tolomeo era un fraude ya que él
reclamó que hizo las observaciones cuando en cambio él
hizo los cálculos al revés en el tiempo."
Pero la tesis de Furuli es un
sofisma de su imaginación, un argumento sin sustancia.
Ningún erudito bien informado hoy en día sostiene que
los escritos de Claudio Tolomeo son al presente la base
de la cronología establecida para el Antiguo Cercano
Oriente. Es cierto que, Parker y Dubberstein declararon
hace más de medio siglo atrás que ellos habían usado el
Canon Tolemaico y algunas otras fuentes clásicas como
base general para su cronología babilónica.
No obstante procedieron a explicar que ellos lo
verificaron, lo confirmaron, y mejoraron esta cronología
utilizando textos cuneiformes babilónicos tales como las
crónicas, listas de reyes, textos económicos, y
tablillas astronómicas. (PD, 1956, Pág. 10)
Además, Claudio Tolomeo
originalmente no creó el Canon Tolemaico— él meramente
reprodujo una lista existente de reyes. Como el
Profesor Neugebauer (el autor citado por Furuli) una vez
señaló, el nombre común de la lista de reyes, el “Canon
de Tolomeo”, es un nombre equivocado.
Esto ya se sabe desde hace mucho tiempo.
F. X. Kugler y Eduard Meyer, por ejemplo,
señalaron ya hace mucho tiempo que la lista había estado
en uso durante siglos antes de Tolomeo. (Para detalles
adicionales y documentación sobre esto, vea
el libro The Gentile Times Reconsidered, 4th
ed. [”Los Tiempos de los Gentiles Reconsiderados” 4ª
edición en inglés”], Cáp. 3,
A-2.)
Extrañamente, pero aparentemente
de forma ignorante, Furuli acepta esto, en una
contradicción a sus argumentos los que son un sofisma de
su imaginación.
En la Introducción, él anota que el esquema
Tolemaico
“encaja perfectamente con el esquema teórico del eclipse
de los ciclos Saros y los meses intercalados (Págs. 13,
14), es decir, la cronología de las tablillas
cuneiformes para la era Seléucida (312-64 AEC) que lista
la fecha de los intervalos de los 18 años para los
períodos más antiguos.
En una discusión posterior de un grupo de tales
textos Saros, Furuli señala (Pág. 97) que el grupo de
tablillas a la que él se refiere dan una inquebrantable
serie de fechas a los intervalos de 18 años desde el año
31 de Darío I (491 AEC) hasta la era Seléucida. Él nota
que la cronología de estas tablillas, si son correctas,
derrocarían su Cronología de Oslo (con su corregencia de
Darío/ Jerjes y su 51años de reinado de Artajerjes I).
La cronología de los textos de los 18 años, Furuli
admite, es la misma que la del Canon de Tolomeo:
"Está bastante claro que Tolomeo no se inventó su cronología de
reyes, sino que él la construyó de una cronología ya
aceptada. Esta cronología evidentemente fue una que los
escribas de las tablillas Saros utilizaron." (Pág. 98):
Entonces, la pregunta es: Siendo
que la cronología del Canon de Tolomeo para las eras
neobabilónicas y persas existió cientos de años antes
que Claudio Tolomeo, ¿cómo Furuli puede reclamar que:
“La perspectiva moderna de la cronología del mundo
antiguo se construye sobre los escritos de Claudio
Tolomeo”?
Esta declaración no es verdad hoy en día, y Furuli lo
sabe.
Obviamente, Tolomeo heredó su cronología de generaciones
de eruditos antiguos, aunque él podría haberle agregado
al actualizarla a su propio tiempo, como ya lo habían
hecho los eruditos antes que él, y como otros continúan
haciéndolo después de él. (vea
libro The Gentile Times Reconsidered, 4th ed. [”Los
Tiempos de los Gentiles Reconsiderados” 4ª edición en
inglés”], Pág. 94, notan 12
con la referencia)
Por supuesto, este hecho es un esfuerzo que
Furuli hace para crear prejuicio en sus lectores contra
el Canon de Tolomeo, algo que es impertinente a la
cuestión de la cronología.
Cuando Furuli habla “sobre los
escritos de Claudio Tolomeo” como la base de la
cronología del mundo, él extraordinariamente revela una
ignorancia notable en el contenido de estas escrituras.
De la obra mayores y el mejor trabajo conocido de
Tolomeo, por ejemplo, Furuli dice:
"su obra Almagesto (el Canon de Tolomeo) tiene tablas
que muestran a los asirios, babilónicos, persas y reyes
griegos junto con los años de sus reinados." (Pág. 70)
El
Almagesto
no
contiene ninguna tal cosa. Extrañamente, Furuli parece
creer que el
Almagesto es idéntico al
Canon de Tolomeo. En el
Almagesto,
una obra originalmente publicada en 13 volúmenes,
Tolomeo resumió todo el conocimiento astronómico y
matemático de su tiempo.
Cómo Furuli puede confundir el
Almagesto con el Canon de Tolomeo, una tabla cronológica que cubre más de una
página (vea
el libro The Gentile Times Reconsidered, 4th
ed. [”Los Tiempos de los Gentiles Reconsiderados” 4ª
edición en inglés”],
Cáp. 3, A-2), es
bien extraño.
Cierto, las fechas de eventos y
observaciones antiguas encontradas en el Almagesto
están de acuerdo con la cronología del Canon y, igual
que el Canon, fecha los eventos desde el principio de la
tal-llamada “Era de Nabonasar" (747 AEC). Pero el
Almagesto nunca contuvo el Canon Tolemaico con sus
tablas cronológicas.
Esta lista del reyes fue incluida en otra obra
por Claudio Tolomeo conocida como las
Handy Tables (tablas accesibles).
Furuli discute extensamente (Págs.
70-73) la reclamación del Profesor Robert R. Newton que
Claudio Tolomeo fue un fraude, concluyendo que esto es
un problema porque "investigadores desde la edad media…
han visto las declaraciones históricas y cronológicas de
Tolomeo como la verdad y nada más que la verdad.
Esta es la razón por qué las declaraciones de
Tolomeo son la misma espina dorsal de la moderna
cronología de la Nueva Babilonia.”
(Pág. 73)
Pero Furuli admite que la cronología del Canon de
Tolomeo existió cientos de años antes de Tolomeo, ¿así
qué, cómo las imputaciones contra Tolomeo pueden ser un
problema?
Si él era un fraude o no, eso no es pertinente para
la evaluación de la fiabilidad del Canon Tolemaico,
que también, y más correctamente, se llama el Canon
Real. (vea
el libro The Gentile Times Reconsidered, 4th
ed. [”Los Tiempos de los Gentiles Reconsiderados” 4ª
edición en inglés”],
Cáp. 3,
A-2, nota marginal 21.)
Para una discusión sobre la naturaleza del
“fraude” de Tolomeo, vea el estudio:
”EL PROFESOR
ROBERT R. NEWTON EL "CANON DE TOLOMEO", Y "EL CRIMEN DE
CLAUDIO TOLOMEO" publicado en este sitio
de la red:
http://user.tninet.se/~oof408u/fkf/spanish/snewtpol.htm
IV-A-4: ¿El
Canon de Tolomeo—el fundamento de la cronología antigua?
¿Y qué sobre la declaración de
Neugebauer que “los datos del Almagesto proveen la
espina dorsal para toda la cronología moderna de la
antigüedad"?
La respuesta es una cita que Furuli saca fuera de
contexto.
Aparece en la obra de Neugebauer,
A History of
Ancient Mathematical Astronomy, [“Una Historia de la
Antigua Astronomía Matemática”], Parte Tres
(Berlin/Heidelberg,/New York: Springer-Verlag, 1975,
Pág. 1071), en una sección la cual Neugebauer describe
como "The Foundations of Historical Chronology." ["El
Fundamento de la Cronología Histórica”]. En esta
sección, él utiliza la palabra "moderno" en el sentido
más amplio (es decir, el período desde el descubrimiento
de la astronomía moderna en el siglo 16).
En la misma próxima frase, Neugebauer menciona
los "eruditos modernos” que él dice usan las fechas de
Tolomeo como base para su cronología: Copérnico
(1473-1543), Scaliger (1540-1609), Kepler (1571-1630), y
Newton (1643-1727).
Entonces, la declaración de
Neugebauer, se refiere a la situación que ha prevalecido
durante los últimos 400 años. No obstante él explica aún
más allá que, muy recientemente, datos cronológicos
firmemente establecidos de observaciones antiguas se han
obtenido de "un gran caudal de observaciones de archivos
congregados en Babilonia durante los últimos tres o
cuatro siglos A.C."
Estos datos les han permitido a los eruditos
verificar el Canon y confirmar su fiabilidad.
(Neugebauer, Págs. 1072, 1073)
Algunos años más temprano, en una revisión de A. J.
Sachs (ed.), en el
Late Babylonian Astronomical and
Related Texts [“Antiguos
Textos
Babilónicos Astronómicos y Relacionados”]
(LBAT) (1955), Neugebauer le dio énfasis a la
importancia de los textos astronómicos babilónicos para
la cronología de Mesopotamia. Sobre su valor para
establecer la cronología de la era Seléucida, por
ejemplo, él explicó:
"Siendo que los datos planetarios y lunares de tal variedad y
abundancia definen la fecha de un texto con absoluta
exactitud —las posiciones lunares con respecto a las
estrellas fijas no permite siquiera 24 horas de
incertidumbre la que por otra parte están envueltas las
fechas lunares— nosotros tenemos aquí archivos de la
historia Seléucida que son todavía más fiables que
cualquier otra fuente de material histórico a nuestra
disposición."
(Orientalistische Literaturzeitung, Vol. 52,
Berlín, 1957, Pág. 133)
Una confirmación similar de la
cronología Tolemaica se ha establecido para los períodos
más tempranos. El editor de la obra antedicha aquí, el
Profesor Abraham J. Sachs quien era una autoridad
principal en los textos astronómicos, también amigo
íntimo y colega de Neugebauer, explica cómo las fuentes
cuneiformes han proporcionado una confirmación
independiente de lista de reyes de Tolomeo atrás a su
mismo principio, estableciendo así la cronología
absoluta para las eras babilónica, persas, y Seléucida.
En la declaración citada debajo, Sachs habla de
la lista de reyes de Tolomeo como la “lista real de
Theon” puesto que tradicionalmente se ha sostenido que
el matemático Theon (4º siglo EC) incluyó la lista de
reyes en su revisión de las
Handy Tables (tablas accesibles) de Tolomeo.
Este punto de vista recientemente se ha
cuestionado, de modo que la “lista real de Theon”
pudiera ser un nombre equivocado como lo es el “Canon de
Tolomeo”. (Cotéjese al Dr. Leo Depuydt en la publicación
Journal of Cuneiform Studies, Vol. 47, 1995, Pág.
104) Aparte
de este detalle, Sachs hace la siguiente comparación
entre la lista de reyes y las fuentes cuneiformes:
"La cronología absoluta babilónica del primer grupo de reyes es
fácil de establecer ya que, como se ha mencionado,
Tolomeo cita
el informe de un eclipse para el tiempo de rey
Mardokempados. Más importante aun, esta cronología
absoluta ha sido confirmada independientemente a través
de textos cuneiformes de Babilonia que contienen
observaciones astronómicas. Éstos enumeran más de 1000
segmentos de observaciones astronómicas diarias de
posiciones y fases de la Luna, Mercurio, Venus, Marte,
Júpiter y Saturno, empezando alrededor del 650 A.C. y
continuando, los números en densos aumentos, entrando al
primer siglo antes del comienzo de nuestra era.
Gracias a estos diarios astronómicos, se han establecido
numerosos solapados con la lista real en las Handy
Tables (tablas accesibles), y siempre en acuerdo.
En otros casos, las longitudes de los reinados de
reyes individuales en la lista real de Theon pueden ser
confirmado por el estudio cuidadoso de las fechas que se
dan en los textos económicos y administrativos
contemporáneos encontrados en Babilonia; esto es posible
porque para las partes del período cubiertas por la
lista real, nosotros tenemos tantos de estos textos que
ellos promedian uno por cada pocos días. De esta manera
– es decir, utilizando la lista real de Theon, los
diarios astronómicos babilónicos, y las tablillas
fechadas babilónicas —uno es capaz de lograr
establecer con confianza la cronología absoluta atrás
hasta mediados del octavo siglo A.C., es decir,
desde el reinado del rey Nabonasar de Babilonia."
(A. J. Sachs, "Absolute dating from Mesopotamian
records,"
Philosophical Transactions of the Royal Society of
London, Ser. A, Vol. 26, 1971,Pág. 20; énfasis
agregado)
Como el Profesor Sachs señala en
esta declaración, el Canon Real gradualmente se ha
reemplazado en los tiempos recientes como la fundación
de la cronología antigua por las muchas fuentes nativas
de Babilonia, en particular por el gran número de
documentos cuneiformes astronómicos, los cuales
proporcionan y que “se han establecido numerosos
solapados" con el Canon Real "y siempre en acuerdo", por
ende reemplazándolos por éstos muchos puntos.
El papel más temprano del Canon Real como el
fundamento de la cronología antigua ha menguado a una
fracción del período que cubre.
En algunos puntos, todavía se necesita como un
complemento confiable debido a su fiabilidad ya probada.
Depuydt, un renombrado egiptólogo y especialista
en la cronología antigua quien ha estado examinando la
historia y fiabilidad del Canon Real durante mucho
tiempo, aptamente describe el fundamento cambiante de la
cronología de la antigüedad:
"Hasta donde la existente veracidad del Canon es probada como el
fundamento de la cronología del primer milenio A.C.E.,
hasta ese punto el Canon también se convierte en
superfluo como fundamento. Y aun más notablemente, hasta
donde la extensión de su veracidad no es probada, para
esas partes permanece fundamental la cronología del
primer milenio A.C.E., (Leo Depuydt, "The Shifting
Foundation of Ancient Chronology," forthcoming in
Acts of European
Association of Archaeologists, Meeting VIII)
Es un hecho notable que la lista
de reyes de Tolomeo nunca se ha mostrado estar
equivocada. Depuydt le da énfasis a esto en el mismo
artículo anteriormente citado:
“¿Hay algún indicio de que el Canon sea falso? Por cuatro siglos
hasta el presente, el Canon se ha pasado a través de
innumerables contactos con innumerables fuentes
individuales.
Hasta donde llega mi conocimiento, nadie jamás ha
encontrado ninguna razón seria alguna vez para sospechar
que el Canon no sea verdadero. Por consiguiente, un tipo
de sentido común sobre la veracidad del Canon ha crecido
a través de los siglos. Este sentido común garantiza, en
mi opinión, que el Canon permanecerá siendo fundamental
para la cronología antigua.”
IV-A-5: El
"resumen" de Furuli sobre las fuentes secundarias y
terciarias
En la página 92, Furuli da un resumen de las fuentes
secundarias y terciarias que él ha presentado:
"En oposición a la Biblia, Beroso, Polistor, Tolomeo y Sincelo II
dan un espacio sólo para alrededor de 50 años de
destierro con el país yaciendo desolado, mientras
Josefo, el Talmud, Sincelo I, y el Antiquitatum todos
están de acuerdo en 70 años".
Éste es un resumen extraño.
Cierto, las cronologías de Beroso y Tolomeo ambos
indican que Jerusalén yació desolada durante 48 años,
mientras que las cifras de Sincelo II indican 50 años.
Pero las cifras de Polistor indican un período de
desolación de 58 años. Y la reclamación que “Josefo, el
Talmud, Sincelo I, y el Antiquitatum todos están
de acuerdo en 70 años" es casi totalmente equivocada:
(1) Las cifras de Josefo en
Antigüedades. X.xi.1-2 implican que Jerusalén
yació desolada durante 100 años.
Cierto, en algunos otros, Josefo le asigna 70
años al período, pero en uno de ellos, como ya vimos, él
fecha la desolación de Jerusalén al año 21 de
Nabopolasar.
Y, en su última declaración sobre el período, él dice
que la desolación duró durante 50 años.
(2) El Talmud no apoya a
Furuli. Las
cifras que éste cita son de —45 años de reinado para
Nabucodonosor, 23 para Amel-Marduk, y para los restantes
reyes ninguna de las cifras— en lo absoluto nos indica
ningún período de 70 años.
El tratado cronológico en el Talmud conocido como
Seder Olam, de hecho, declara que Judá yació
desolada sólo durante 52 años.
Este tratado es una de las partes más antiguas
del Talmud, supuestamente escrito por el Rabino Yose en
el 3er siglo EC.
(C. Milikowsky,
Seder Olam,
Vol. 2, University Microfilm International, Ann Arbor,
Michigan, 1981, Págs. 535, 543)
(3) Las cifras que Furuli citas de la lista reciente de reyes en
el Antiquitatum asignan 30 años de reinado a
Nabucodonosor, 3 a Amel-Marduk, 6 a Nergal-shar-ussur, y
ninguno a Labashi-Marduk ni Nabónido. Estas cifras no
señalan tampoco ningún período de 70 años.
(4) Las cifras de Sincelo I indican un período de
67 años de desolación.
La declaración de Furuli que estas cuatro fuentes
“todas están de acuerdo en
70 años",
entonces, es demostrablemente falsa.
IV-B. Los 70
años Bíblicos
Furuli empieza esta sección
declarando que: "el que conecta un número particular con
el exilio, es el profeta Jeremías." (Pág. 75) Más
temprano, en la página 15, Furuli reclama que: "algunos
de los textos
dicen sin ambigüedad que Jerusalén fue un yermo desolado
durante 70 años completos."
Y en la página 17 él declara que: "La
Biblia... dice sin ambigüedad que Jerusalén y la tierra
de Judá fueron un yermo desolado sin habitantes
durante 70 años completos.
No obstante, esto no es lo que dice Jeremías. El profeta aplica los 70
años directamente a la duración del dominio de
Babilonia sobre las naciones, y no a la duración de
la desolación de Jerusalén ni al exilio judío.
Esto está en acuerdo extraordinario con los
hechos establecidos de la historia.
La supremacía de Babilonia en el Cercano Oriente
empezó con el quebranto final del poder Asirio en el
610/609 AEC y finalizó 70 años después con la caída de
Babilonia en el 539 AEC, exactamente como Jeremías lo
había declarado:
“estas naciones servirán al rey de Babilonia durante setenta
años." —Jeremías 25:11 (Nueva Versión Internacional)
“Cuando a Babilonia se le hayan cumplido los setenta años, yo los
visitaré; y haré honor a mi promesa en favor de ustedes,
y los haré volver a este lugar.”
—Jeremías 29:10 (Nueva Versión Internacional)
Estos textos claramente aplican el
período de 70 años a Babilonia, no a Jerusalén.
Aun el mismo Furuli admite esto, declarando que:
"el texto no dice explícitamente que se refiere a un
exilio para la nación judía. Si hacemos un análisis
gramatical del 25:11, encontramos que 'estas naciones’
es el sujeto gramatical, y el 29:10, 'Babilonia' es el
paciente, es decir, la nación que debe experimentar el
período de 70 años." (Pág. 75)
Intentando evadir esta conclusión
indeseable, Furuli entonces se torna a los pasajes de 70
años en Daniel 9:2 y 2ª Crónicas 36:20, 21, declarando
que "los escritores de Daniel y 2ª Crónicas entendieron
las palabras de Jeremías para implicar un exilio de 70
años para la nación judía.”
Después de citar la Nueva Versión
Internacional para estos dos textos, él reclama:
"Como el análisis debajo muestra, las palabras de Daniel y el
cronista son sin ambigüedad.
Ellos definitivamente muestran que Daniel y el cronista
entendieron que Jeremías profetizaba sobre un período de
70 años para el pueblo judío cuando la tierra estaba
desolada." (Pág. 76)
“Una razón adicional para empezar
con Daniel y con el cronista es que ellos vivieron
después del exilio y tenían información sobre su
verdadera duración. Por tanto, sus palabras tienen peso
porque ambos conocían las profecías y su cumplimiento”,
nos afirma Furuli. Igualmente él declara [primero la
cita de su libro, luego, la cita como la tradujeron al
español en la Internet]:
“El principio
fundamental para la interpretación de pasajes que se aceptan universalmente, es
interpretar un pasaje ambiguo a la luz de otros que no
sean ambiguos.
En nuestro caso tenemos dos pasajes sin
ambigüedad,
a saber, Daniel 9:2 y 2 Crónicas 36:21, cual aplican los
70 años de la condición de desolación a Jerusalén.
Empezar con las palabras aparentemente ambiguas
de Jeremías 25:10 es volverse hacer lo contrario, debido a que el principio mencionado es abandonado".
(Pág. 76)
“Hay seis pasajes en la
Biblia en los que se menciona un periodo de 70 años en
relación con Babilonia: Jeremías 25:11, 12; 29:10;
Daniel 9:2; 2 Crónicas 36:21; Zacarías 1:12 y 7:5. Dos
de estos (Daniel 9:2 y 2 Crónicas 36:21) difícilmente
pueden entenderse de más de una manera, y los otros
cuatro deben considerarse a la luz de estos. El
principio para entender pasajes ambiguos a la luz de
otros que no sean ambiguos se acepta universalmente.
Pero resulta bastante extraño que se haga en gran medida
lo contrario en artículos sobre el exilio en Babilonia.”
El principio de interpretación al
que se refiere Furuli es uno correcto. ¿Pero Furuli, lo
utiliza correctamente? ¿Es verdad qué los pasajes de
Daniel 9:2 y 2ª Crónicas 36:21 son
sin
ambigüedad, mientras que
las declaraciones de Jeremías son ambiguas? Un
examen crítico mediante un análisis lingüísticos de los
pasajes mencionados por Furuli, revela que es contrario
a la verdad.
Para empezar con las breves referencias sobre Jeremías
en Daniel y 2 Crónicas, como lo hace Furuli, realmente
“es volverse hacer lo
contrario,” y abandonar “el
principio mencionado".
Esto se demostrará en la siguiente discusión.
IV-B-1: Los
70 años en Daniel 9:2
En su discusión de Daniel 9:2,
Furuli primero presenta una transliteración del texto,
acompañada por una traducción palabra por palabra. Se
sigue por una fluida traducción, cual resulta ser la
Traducción del Nuevo Mundo por la Sociedad
Watchtower (TNM, Vol. V, 1960 en inglés; el verter es el
mismo que se utiliza en la revisión de la edición del
1984). Según esta versión, Daniel “discerní
por los libros el número de los años acerca de los
cuales la palabra de Jehová había ocurrido a Jeremías el
profeta, para cumplir las devastaciones de Jerusalén, [a
saber,] setenta años.”
Este verter podría haber cambiado en una nueva,
todavía-no-publicada, edición revisada de la TNM.
En la edición revisada sueca de la TNM publicada
en 2003, el texto se ha cambiado para que diga que
Daniel “discerní
por los libros el número de los años de los cuales en
acorde
a la palabra de Jehová, había llegado a Jeremías el
profeta, cuando se
completarían concerniente al estado desolado
de Jerusalén, [a saber,] setenta años.”
Noten en particular que la frase "para
cumplir las devastaciones de Jerusalén"
se ha cambiado para que lea "se
completarían concerniente al estado desolado
de Jerusalén". Esto lleva el verter dando al texto a
estar en acuerdo cercano con el lingüista dinamarqués
citado aquí debajo.
Aunque Furuli repetidamente reclama que: Daniel sin ambigüedad declara
que Jerusalén estaría desolada durante 70 años, él
siente que la declaración necesita ser explicada. Él
añade:
"Una paráfrasis de la parte central de Daniel 9:2 podría ser: 'Dios
le dio a Jerusalén como una ciudad devastada 70 años
para completarse.'
No hay ninguna ambigüedad en las palabras
hebreas.” (Pág. 77)
¿Pero si la declaración de Daniel
está tan clara, y sin ambigüedad, como el mismo Furuli
reclama, por qué entonces él siente que necesita una
exposición en forma de paráfrasis?
De hecho, la paráfrasis de Furuli le da un
significado al texto que nadie sigue debido a su
análisis gramatical, ni tampoco es obvio en la
traducción que él a citado.
El hecho es que ni Jeremías ni Daniel dicen que Dios: "dio a Jerusalén…
70 años para completarse",
tampoco Daniel dice que "la desolación de Jerusalén
duraría 70 años", como la NVI indica en la cláusula.
Ambos ejemplos son paráfrasis (vea el libro
The Gentile Times Reconsidered, 4th
ed. [”Los Tiempos de los Gentiles Reconsiderados” 4ª
edición en inglés”],
Cáp.
5, C-3) con miras a darle una interpretación específica
al texto. Otra paráfrasis, basada en un análisis
gramatical cuidadoso del texto, señala una comprensión
diferente. El bien conocido erudito en hebreo y
comentarista bíblico el Dr. Edward J. Young traduce la
última parte del pasaje como "para completar con
respecto a las desolaciones de Jerusalén setenta años",
agregando:
"El pensamiento puede ser parafraseado: 'Con respecto a la
desolación de Jerusalén, 70 años deben completarse’."
(E. J. Young, The
Prophecy of Daniel, Grand Rapids: Wm. B. Eerdmans
Publ. Co., 1949, pp. 183, 184)
En vista a la referencia de Daniel
y la dependencia en las declaraciones de Jeremías
(25:12; 29:10-12), el texto también podría entenderse
que significa, con respecto al estado desolado de
Jerusalén, los predichos 70 años de dominio babilónico
deben completarse antes de que los exilados puedan
retornar a Jerusalén para traer su desolación a una
terminación. La gramática claramente permite este
significado. No hay ninguna razón para creer que Daniel
reinterpretó las claras declaraciones de
Jeremías, como se requiere por la interpretación de
Furuli del texto.
Es obvio que Daniel vincula los 70
años con el estado desolado de Jerusalén. Toda la
discusión en su totalidad en
el libro The Gentile Times Reconsidered, 4th
ed. [”Los Tiempos de los Gentiles Reconsiderados” 4ª
edición en inglés”],
Cáp.
5, C,
está basada en esto. Pero el hecho que Daniel
vincule ó ataña un período al otro no es lo
mismo que igualar ó identificar el uno con
el otro. El vincular y el igualar son dos
cosas diferentes.
En
el libro The Gentile Times Reconsidered, 4th
ed. [”Los Tiempos de los Gentiles Reconsiderados” 4ª
edición en inglés”],
Cáp.
5, C, nota marginal 33,
la traducción literal siguiente de Daniel 9:2 es
citada, basado en un análisis gramatical detallado del
texto por un colega mío dinamarqués, quién es un erudito
lingüístico profesional con un conocimiento íntimo del
hebreo Bíblico:
“En [Darío] su primer año de reinado, yo, Daniel, miré
atentamente, en los libros, el número de los años, que
habló JHWH al profeta Jeremías que habían de cumplirse,
con respecto a las desolaciones de Jerusalén, en setenta
años.”
El lingüista concluyó su análisis
de la declaración de Daniel haciendo la siguiente
precisa distinción:
"Esta declaración de ninguna manera prueba que Jerusalén en sí sería un yermo desolado durante 70 años,
únicamente que este período de tiempo se cumpliría antes
de que la ciudad pudiese librarse y reconstruirse."
Otros doctos y cuidadosos
hebraístas han hecho la misma distinción.
En un extenso comentario sobre Daniel 9:2, el
Profesor Carl F. Keil señaló la dependencia de la
redacción de Daniel 9:2 sobre Jeremías 25:9-12 y
explicó:
"Con lemal'ot
(para cumplir) se introduce el contenido de las palabras de Jehová, como son
dadas por Jeremías.
lechorbot
no representa el acusativo: para causar que sea la
completa desolación de Jerusalén (Hitzig), sino que la
le
significa, en respeto de, con respecto a. Esta expresión
no se acomoda en Jer. xxix. 10 (Kran.), sino en Jer.
xxv. 12 ('cuando sean cumplidos los setenta años’).
Propiamente,
charabôt, los lugares desolados, ruinas, aquí
es una condición desolada. Jerusalén
ciertamente no quedó en ruinas durante setenta años; la
palabra no ha de ser interpretada de este modo, pero es
en parte escogida con referencia a las palabras de Jer.
xxv. 9, 11. Sin embargo la desolación empezó con la
primera toma de Jerusalén, y la deportación de Daniel y
sus compañeros y una parte de los vasos sagrados del
templo, en el cuarto año de Jehoiaquim (606 [error para
605] A.C.).
Por consiguiente, en el primer año del reinado de Darío
el Medo sobre el reinado de los caldeos los setenta años
profetizados por Jeremías ahora estaban completos, el
período de la desolación de Jerusalén determinado por
Dios casi había expirado ".
(C. F. Keil,
Commentary on the Old Testament, [“Comentario del
Antiguo Testamento”], Vol. IX, Págs. 321-322; énfasis
agregado)
Keil, uno de los más grandes
eruditos hebreos del siglo 19, consideró esto como un
posible entendimiento completo del texto y de estar
realmente en armonía con la gramática de Daniel 9:2.
La explicación presentada en
The
Gentile Times Reconsidered,
4th ed. [”Los Tiempos de los Gentiles
Reconsiderados” 4ª edición en inglés”],
es, de hecho, casi idéntica a la de Keil.
De modo que, la repetida reclamación de Furuli que Daniel
sin
ambigüedad declara que Jerusalén fue un yermo desolado
durante 70 años
no procede de su propio análisis gramatical.
Ni tampoco está de acuerdo con las observaciones
de los cuidadosos hebraístas y los eruditos
lingüísticos.
IV-B-2: 2
Crónicas 36:20, 21:
¿Cuál evento es el que cumplió 70 años?
Furuli empieza presentando una transliteración de 2ª
Crónicas 36:21, acompañada por una traducción palabra
por palabra y enseguida utilizando un verter del texto
por la TNM:
”21 para
cumplir la palabra de Jehová por boca de Jeremías, hasta
que la tierra hubo pagado sus sábados. Todos los días de
yacer desolada guardó sábado, para cumplir setenta
años.”
Noten que este verso empieza con
una cláusula subordinada, más específicamente, con una
cláusula del propósito: “para cumplir...". ¿Pero cuál
evento es el que cumpliría "la palabra de Jehová por
boca de Jeremías"?
Para conocer esto es necesario examinar la
cláusula primordial o principal. No obstante Furuli
ignora la cláusula principal que se encuentra en el
verso 20.
Éste verso dice:
“20
Además, a los que quedaron de la espada se los
llevó
[Nabucodonosor]
cautivos a Babilonia, y llegaron a ser siervos para
él y sus hijos hasta que la realeza de Persia empezó a
reinar;”
El verso refleja las profecías de
Jeremías sobre la servidumbre.
El escritor de Crónicas claramente tiene en mente
la predicción que está en Jeremías 27:7:
“todas las naciones
tienen que servirle, sí, a él y a su hijo y a su nieto
hasta que llegue el tiempo de aun su propio país.”
Después de la caída de Asiría en
el 610/609 AEC, todas las naciones en el Cercano Oriente
quedaron destinadas a servir como vasallos al rey
babilónico, a su hijo, y su nieto.
Como Jeremías lo explica en el próximo verso
(27:8), la nación que se negase a servir al rey de
Babilonia sería destruida.
Tanto la Biblia como la historia secular muestran
que después de la batalla de Carquemis en el 605 AEC
Nabucodonosor subyugó las naciones en el área de Hattu
(Siria y Palestina) y les obligó a que se volviesen sus
vasallos pagadores de tributos.
Pero los reyes de Judá se sublevaron y quitándose el yugo babilónico,
cual finalmente, dos décadas después de la conquista
inicial, provocó la destrucción de su tierra y capital.
Por consiguiente, la servidumbre judía llegó a
significar ser menos de 20 años de servicio vasallo
interrumpido por las repetidas rebeliones.
El resto de su servidumbre, cerca de 49 años,
tuvieron que pasarlos en el exilio en Babilonia.
En su alusión a Jeremías 27:7, el cronista nunca menciona "todas las
naciones" sino que sólo se enfoca en el remanente judío
que habían sido traídos cautivos a Babilonia después de
la desolación de Jerusalén.
¿Hasta cuándo ellos tendrían que servir al rey de
Babilonia? Como Jeremías ya lo había dicho: "hasta
que llegue el tiempo de aun su propio país", cual el cronista, quien escribió después de su
cumplimiento, podría hacerlo específico
—"hasta
que la realeza de Persia empezó a reinar"—
es decir, hasta el 539 AEC. La conquista de Persa
a Babilonia llevó los 70 años de servidumbre a su fin,
en el cumplimiento de la profecía de Jeremías, como el
cronista continúa a señalarlo en el próximo verso
—el verso citado y discutido por Furuli fuera de
contexto:
21
para cumplir la palabra de Jehová por boca de
Jeremías, hasta que la tierra hubo pagado sus sábados.
Todos los días de yacer desolada guardó sábado, para
cumplir setenta años.
¿Cuál de "la palabra de Jehová por boca de Jeremías" se
cumplió por la finalización de la servidumbre a través
de la toma de poder Persa en el
539 AEC?
No pueden haber sido las palabras en el medio del
verso —“hasta
que la tierra hubo pagado sus sábados. Todos los días de
yacer desolada guardó sábado, para cumplir setenta años”—
a causa de que estas declaraciones no se encuentran en
ninguna parte en el libro de Jeremías. Ellas realmente
son referencia a Levíticos 26:34, 35.
Si, por un momento, nosotros, nos sacamos de la
mente las declaraciones interpuestas, la explicación del
cronista sobre la profecía de los 70 años de Jeremías se
nos hace clara:
“llegaron a ser siervos
para él y sus hijos hasta que la realeza de Persia
empezó a reinar; para cumplir
(lemallôt)
la palabra de Jehová por boca de Jeremías, ... para cumplir
(lemallôt)
setenta años.
El significado obvio es que la cesación de servidumbre
bajo Babilonia por la toma del poder Persa en el 539 AEC
cumplió la profecía de los 70 años de Jeremías.
El cronista no reinterpreta las declaraciones de
Jeremías para que signifiquen 70 años de desolación para
Jerusalén, como así lo reclama Furuli.
Al contrario, él se mantiene bien apegado muy
estrechamente a la descripción de Jeremías de los 70
años como un período de servidumbre bajo Babilonia, y él
finaliza éste período con la caída de Babilonia,
exactamente como Jeremías lo había predicho en Jeremías
25:12 y 27:7.
IV-B-3: 2
Crónicas 36:20, 21:
¿Y qué sobre el sábado ó días de reposo de la
tierra?
¿Entonces, por qué, el cronista
insertó la declaración de Levíticos 26:34, 35 sobre el
sábado ó días de reposo de la tierra? Evidentemente ya
que esto explicaba la razón por qué la tierra de los
judíos había sido finalmente despoblada y había sido
desolada completamente. Según Levíticos 26, éste sería
el castigo máximo por sus impenitentes transgresiones a
la ley, incluyendo el estatuto sobre el sábado ó días de
reposo de la tierra. Jehová dijo que “haré desolado al
país" y permitiría que los judíos se esparciesen "entre
las naciones". (Levíticos 26:32, 33)
Esto haría posible la tierra disfrutar de sus
sábados ó días de reposo:
“Entonces la tierra gozará sus días de reposo, todos los días que
esté asolada, mientras vosotros estéis en la tierra
de vuestros enemigos; la tierra descansará entonces
y gozará sus días de reposo.” —Levítico 26:34 (Reina-Valera
1960)
La declaración del cronista que el
remanente judío en Babilonia (en “la tierra de sus
enemigos”) llegaron a ser siervos de los reyes de
Babilonia "hasta
(‘ad)
que
la realeza de Persia empezó a reinar"
entonces, también implicó que ellos sirvieron a estos
reyes babilonios “hasta (‘ad)
que
la tierra hubo pagado sus sábados. Todos los días de
yacer desolada guardó sábado".
(2 Crónicas 36:21) Como es señalado anteriormente, la
desolación de Judá y Jerusalén y la deportación final de
"los
que quedaron de la espada se los llevó cautivos a
Babilonia" (ver. 20) ocurrió
aproximadamente dos décadas después que la servidumbre
de "todas las naciones" ya había empezado. El estado
desolado de la tierra, por consiguiente, no duró 70 años
sino un poco menos de 50 años.
Estrictamente hablando, la
desolación de la tierra no cesó hasta que los exilados
hubiesen retornado a Judá para finales del verano o
principios del otoño (Esdras 3:1) de (lo más probable)
el 538 AEC
(vea
el libro The Gentile Times Reconsidered, 4th
ed. [”Los Tiempos de los Gentiles Reconsiderados” 4ª
edición en inglés”],
Cáp.
3, nota marginal 2). Por lo tanto debemos concluir, ya
sea que los exilados de alguna manera continuaron
sirviendo al rey de Babilonia hasta el 538 ó hasta que
el resto de los sábados ó días de reposo finalizaron en
el 539 AEC.
La primera opción se entiende
imposible defenderla. ¿Cómo los exilados podrían
continuar sirviendo al rey de Babilonia durante otro año
después de la caída del imperio y el destronamiento del
rey en el 539 AEC? ¿Es posible, entonces que, el resto
de los sábados ó días de reposo finalizaron en el
539AEC?
Es bastante posible que el cronista no considerara el año del retorno
(538 AEC) como el último año sabático
de reposo
de la tierra. Es importante observar que, según las
directrices en Levíticos 25:4, 5, la tierra debe tener
completo reposo durante un año sabático:
“no sembrarás tu tierra,
ni podarás tu viña.
Lo que de suyo naciere en tu tierra segada, no lo
segarás, y las uvas de tu viñedo no vendimiarás.”
—Levíticos 25:4-5 (Reina-Valera 1960)
Los años sabáticos se contaron
sobre la base de Tishri-a-Tishri. (Levíticos 25:9)
El remanente judío que retornó en el 538 AEC
llegó para finales del verano o principios del otoño,
mucho antes del mes de Tishri (como claramente se indica
en Esdras 3:1), que empezó el 16/17 de septiembre de ése
año (PD, Pág. 29). Debido a que ellos necesitaban
alimento durante el invierno, parece muy probable que
ellos empezaron inmediatamente las preparaciones para
obtener alimento.
Ellos podrían segar aceitunas y frutas como las
uvas no vendimiadas.
Las uvas eran un alimento valioso ya que ellas
eran secadas como pasas y utilizadas como alimento
invernal.
Así que, si es correcto que ellos segaron alimento en su
retorno (lo que parece ser probable), el último año de
su sábado (completo) de reposo para la tierra no pudo
haber sido en el 538 sino debe haber sido el año que
había finalizado inmediatamente antes del 1 de Tishri
del 539 AEC. Esto podría explicar por qué el cronista
finaliza el sábado de reposo de la tierra y la
servidumbre de los exilados al mismo tiempo (es decir,
cuando el reino Persa llegó al poder en el otoño del 539
AEC).
IV-B-4: 2
Crónicas 36:20, 21:
¿La preposición hebrea ‘ad —mientras ó
hasta?
Por supuesto que Furuli discrepa
con la discusión aquí arriba. Su tesis es, que el
período de desolación y el sábado de reposo de la tierra
sean idénticos al período de 70 años de Jeremías.
En su análisis, él está intentando obligar que
las declaraciones del cronista se conformen a esta
teoría.
Esta parece ser la razón por qué
él argumenta que la preposición hebrea ‘ad en la
cláusula,
"hasta (‘ad) que la tierra hubo pagado sus
sábados"...
“se vierte mejor mientras, en lugar de
hasta". (Pág. 79)
y en el Internet dice su traducción al español:
“...‘ad
puede tener un sentido temporal y a menudo significa
“hasta”, pero también significa “durante”,
“mientras”...”.
Esto le permite reconstruir el verso como dos
paralelos que digan:
”para cumplir la palabra de Jehová por boca de Jeremías, mientras
que la tierra hubo pagado sus sábados.”
“para cumplir setenta años,
mientras la tierra quedó desolada."
Furuli añade:
"Como lingüista sé por experiencia que el idioma es ambiguo.
Pero las palabras de Daniel 9:2 y 2 Crónicas
36:21 están notablemente claras
y sin ambigüedad."
Es difícil ver cómo esto sea
verdad incluso en la retraducción y la reconstrucción
del verso por Furuli. Como antes hemos declarado, su
análisis del verso 21 ignora la conexión contextual con
el verso 20, en la cual encontramos la preposición
‘ad usada en la cláusula "hasta (ad)
que
la realeza de Persia empezó a reinar."
Puesto que ambas cláusulas con ‘ad
tienen el propósito de explicar cuándo la
servidumbre finalizó, la traducción de ‘ad
como "hasta" es más natural en ambos versos.
Verter ‘ad
como "mientras" en el verso 20, por ejemplo, lo
haría decir que el remanente judío se hicieron siervos
del rey de Babilonia "mientras
que
la realeza de Persia empezó a reinar",
una declaración que no sólo es históricamente falsa,
aparte de que, no tiene sentido.
Por consiguiente, la mayoría de
las traducciones vierten la preposición ‘ad
como "hasta" en ambas cláusulas.
No hay ninguna, hasta donde yo tenga conocimiento
que vierta "mientras" en este pasaje.
La razón es que, no sólo esto se excluye por el
contexto, sino también por el hecho que ‘ad
raramente toma el significado "mientras". (The
New Brown-Driver-Briggs-Gesenius Hebrew and English
Lexicon,1978, Pág. 725)
El intento de Furuli de asignarle
el significado de ‘ad a "mientras" se trata de un
caso de falacias argumentativa conocido como “súplica
especial” y "asumiendo conclusiones".
Para que su argumento funcione, él necesita que
‘ad
signifique “mientras"; de lo contrario toda su
cronología de Oslo se cae en pedazos.
IV-B-5:
Jeremías 25:9-12:
70 años de servidumbre —¿para quién?
En su discusión de Jeremías
25:9-12, Furuli se enfoca en el verso 11 que dice:
“Todo
este país quedará reducido a horror y desolación, y
estas naciones servirán al rey de Babilonia durante
setenta años." —Jeremías 25:11 (Nueva Versión
Internacional)
Como fuese señalado antes, Furuli
empieza su discusión de la profecía de los 70 años
admitiendo que Jeremías aplica los 70 años a Babilonia,
y no a Jerusalén. Como él lo declara en la página 75:
“Si hacemos un análisis gramatical del 25:11, encontramos que 'estas
naciones’ es el sujeto gramatical, y el 29:10,
'Babilonia' es el paciente, es decir, la nación que debe
experimentar el período de 70 años."
Habiendo concluido (falsamente,
como se ha demostrado anteriormente) que Daniel 9:2 y 2
Crónicas 36:21 que
sin
ambigüedad Jerusalén y la tierra de Judá fueron un yermo
desolado sin habitantes durante 70 años completos,
Furuli se percata que el significado de Jeremías 25:11
tiene que ser cambiado para que caiga en acuerdo con su
conclusión.
La cláusula "estas naciones
servirán al rey de Babilonia durante setenta años"
está muy clara en el hebreo:
weâbdû
haggôyîm
hâêlleh
et-melech
bâbel
šivîm
šânâh
and-will-serve-they
the-nations
these
king
[of] Babel
seventy
year
y-le-servirán-ellos
las-naciones
éstos
rey
[de] Babel
setenta
años
Como Furuli señala (Pág. 82), la
partícula et antes de
melech bâbel
("rey de Babel") es un marcador que indica que
melech bâbel
es el objeto. El orden típico de las palabras en
hebreo es: verbo-sujeto-objeto. No hay ningún problema
gramatical con la cláusula. Simplemente y sin ambigüedad
dice que: "estas naciones servirán al rey de Babilonia
durante setenta años". Furuli, también, admite que:
"esta es la traducción más natural”. (Pág. 84) ¿Cómo,
entonces, puede Furuli forzarla para que diga otra cosa?
Furuli primero reclama que "el
sujeto ('estas naciones’) es vago y no especificado".
Pero realmente, esto no es correcto. Simplemente
se refiere atrás a: "todas
estas naciones en derredor"
refiriéndose al verso 9.
Furuli entonces declara que el sujeto en la
cláusula no podría ser "estas naciones" en el verso 11
sino "esta tierra" (Judá) y "sus habitantes" en el verso
9. Lo qué,
por consiguiente, el verso 11, realmente dice que son
sólo los habitantes de Judá, no "estas naciones" quienes
servirán 70 años al rey de Babilonia. ¿Cómo entonces, la
ocurrencia de "estas naciones" en la cláusula puede ser
explicada?
Furuli sugiere que pudiera ser la parte del objeto, el
rey de Babel, que "sería una especificación de" estas
naciones. Entonces la cláusula podría traducirse:
"y ellos estas naciones servirán, el rey de Babel, setenta años "
(Pág. 84)
Furuli también sugiere que la
partícula et podría no haberse usado aquí como un
marcador del objeto sino como una preposición con el
significado "con". Basado en esta explicación, la
cláusula inclusive podría traducirse:
"y ellos estas naciones servirán junto con el rey de Babel
setenta años" (Pág. 84)
Estas reconstrucciones no tienen
apoyo por ninguna de las traducciones de la Biblia. No
sólo ellas son improbables, asimismo ellas son refutadas
por el contexto más amplio.
La predicción que las naciones circundantes a
Judá servirían al rey de Babilonia se repite en Jeremías
27:7 de tal modo que es imposible malentenderlo:
“todas las naciones
tienen que servirle, sí, a |