|
|
|||||||
|
|
|||||||
|
ANONIMA - 02 None of the material published by Reino.org is copyright-protected. However, all material quoted from other sources is covered by their copyrights and must be used accordingly. |
|||||||
Cómo Ayudé a Mí
Familia a Salir de los Testigos de Jehová Traducido Por David García de: http://www.freeminds.org/psych/exithelp.htm |
|||||||
|
Prólogo: El siguiente relato se proporciona en interés a aquéllas personas quienes se enfrentan al dilema de querer salir de la organización de los Testigos de Jehová conocida como la Sociedad de Biblia & Tratados Watch Tower. Yo estuve envuelto con la organización durante casi 27 años, desde diciembre del 1968 hasta julio del 1995. Estuve activo por un total de 25 años. Serví en varias posiciones colectivas incluyendo la de anciano. En mi evangelización activa para la Sociedad de la Watch Tower ayudé a un total de15 personas para que se convirtieran en Testigos de Jehová incluyendo a mis cuatro hijos. Introducción: En enero de1992, antes de que yo realmente dejara de asistir a las reuniones y empezara el proceso curativo de desintoxicarme de los típicos pensamientos aprendidos de los Testigos de Jehová, llegué a una decisión de hacer algo con mi familia. Habiendo leído el libro, Crisis de Conciencia por Raymond Franz en la primavera de 1989, pude verificar muchas de mis propias preocupaciones sobre la organización. Lo que él escribió fue directo al grano. Le escribí e intercambiamos alguna correspondencia. Yo tenía sólo unas discordancias sobre algunas de las cosas que él dijo, pero ellas eran de menor importancia, y no recuerdo exactamente cuáles eran. Permanecí en la organización Watch Tower durante tres años más, por dos razones. Después de leer Crisis de Conciencia yo no podía ver dónde ir, y mi familia eran todos Testigos de Jehová activos. Yo no quería sacudir su mundo a menos qué, y hasta qué, yo pudiera ver algo mejor para mí. En noviembre de 1991, justo después de asistir a la escuela del ministerio de reino para ancianos y siervos ministeriales en el salón del reino de Woodburn, Oregón, leí “En Busca de Libertad Cristiana” por Raymond Franz. Este libro me ayudó a que yo viera una aplicación importante de las escrituras que me llevó a la decisión final para dejar los Testigos de Jehová. En el libro, “En Busca de Libertad Cristiana”, Ray hizo una interesante aplicación de Hebreos 13:13 en cuanto al salir fuera de la seguridad visible de un campamento o ciudad para estar con Cristo. Él asemejó esto a las organizaciones modernas visibles de hoy día y la seguridad visible que ellas ofrecen. Fue en ese momento que mi anterior entrenamiento cristiano y la forma de como yo veía la vida se enfocaron acerca de lo que estaba equivocado en las religiones cristianas “organizadas”. Bajo esa realización, hice un cambio total en el paradigma de todos mis conceptos sobre la cristiandad y me moví de cualquier enfoque hacia las organizaciones, para enfocarme sólo en Jesucristo. Desde ese punto en adelante, la Biblia me pareció un libro nuevo, la cristiandad parecía toda una nueva fe, y mi asociación con cualquier organización religiosa cambió totalmente y para siempre.
Cómo conseguí sacar mi familia fuera:
La pregunta que enfrentan muchos
Testigos de Jehová quiénes consideran dejar la asociación con la Sociedad Watch
Tower es: ¿Qué hago con mi familia? Si entro en casa y les digo
que la Sociedad Watch Tower es un conjunto de cosas sin sentido, ellos pudieran
todos reaccionar del modo que se ha adiestrado a los Testigos de Jehová y me
rehuyan. Yo también me enfrenté a éste mismo problema, y ponderé con lo que yo
necesitaba hacer para tratar con él.
Así que, tomé tiempo para evaluar cómo
yo podía hacerles llegar información para que ellos pudieran hacer
su propia decisión. Éstos son los principios básicos que decidí
emplear y mantenerme en ellos no importando lo que sucediera: 1. Les haría llegar información para que ellos hicieran su decisión antes de que yo estuviera listo para irme formalmente. 2. Respetaría sus decisiones personales aún cuando ellos escogieran rehuirme. 3. Les ofrecería y les daría amor incondicional a todos ellos no importando las consecuencias. 4. Estaría disponible para todos, si ellos salieran de los Testigos de Jehová para ayudarles con el proceso curativo. 5. Estaría disponible para todos, aún si ellos permanecieran con los Testigos de Jehová, para que siempre tuvieran a alguien en quien depender. Dado estos principios generales, entonces formulé un plan para discutir la información con mi familia de tal manera que no les impusiera nada a ellos. Yo tenía que permitirles formar sus propios pensamientos, y que llegaran a sus propias conclusiones. Para que así, por lo menos ellos tuvieran algo que yo no tuve 25 años más temprano... ¡Información consentida! Nuestros estudios familiares eran los lunes en la noche, dónde nos ligábamos en diversas actividades, como la preparación para el estudio de La Atalaya, el estudio del libro, y las reuniones de los servicios. En enero de 1992, inicié algo así nuestro estudio familiar:
‘De acuerdo familia, tengo una idea, quiero poner
ante ustedes algo y ver lo que piensan’. Ellos todos escucharon muy atentos.
Les dije, sería bueno si nosotros pudiéramos tomar un nuevo curso durante algún
tiempo y podríamos discutir algo que sobre todo ‘sus hijos se van a enfrentar’
según ustedes vayan madurando. Les dije que cuando ellos fueran madurando en su
fe cristiana, ellos se encontrarían en las puertas, en el trabajo, e incluso en
el salón del reino a personas que les dirían cosas que desafiarían su fe. Yo les
dije: “Ustedes necesitan saber como contestarles con seguridad; y
para que esto suceda, ustedes necesitan en sus corazones llegar a
sus propias resoluciones acerca de lo que ustedes piensan sobre esto. Así,
empecemos el año 1992 discutiendo algunos desafíos reales y cómo lidiar con
ellos”.
La reacción fue abrumadoramente positiva. Parecía mucho más
interesante para ellos que nuestros estudios rutinarios de La Atalaya.
Empezamos haciendo una pregunta sobre la predicción de la Watch Tower referente
al 1914 y cómo pudieran contestar eso. Ellos tuvieron problemas al principio,
por lo tanto los llevé a la respuesta utilizando la literatura de la Sociedad,
las publicaciones antiguas y las más recientes.
Después de que terminamos con este tema, les hice otras
preguntas, y ellos comenzaron a investigar intentando obtener una respuesta.
Ellos no sabían que yo estaba utilizando los dos libros de Ray Franz y mucha
otra investigación personal y referencias para desarrollar mis preguntas y
comentarios. Las preguntas eran duras, provocaban la reflexión, y no eran
fáciles de solucionar.
¡No obstante durante este proceso nunca tomé una
postura! Mi meta aquí era nunca
hacer conclusiones para ellos. Más bien, era llevarlos a través del material
despacio mirando todas las partes y permitirles llegar a sus propias
conclusiones. Yo no hice ningún juicio, ni hice comentarios negativos sobre la
congregación, ni la Sociedad Watch Tower, o su cuerpo gobernante. Continuamos
asistiendo a las reuniones, al servicio de campo y todas las otras actividades
relacionadas. Eventualmente, empecé a moverme en la dirección de excursiones
familiares donde hubiese más diversión y permití faltar a los servicios y las
reuniones un poco al principio y luego con más frecuencia según trascurría el
tiempo.
Yo hice preguntas y entonces escuché. Les hice más preguntas
y los escuché más aun. Todavía les hice más preguntas y aún más continué
escuchando. Preguntar y escuchar es la llave principal de este
esfuerzo. Vez tras vez yo repetía este proceso, y
nunca me di por vencido. Durante este proceso familiar, por coincidencia, un anciano se tomó la libertad de imponer una opinión sobre mis hijos sin mi consentimiento o conocimiento. Uno de mis niños tomaba tutoría escolar en mi hogar y el resto iban a la escuela pública. Pero él estaba intentando conseguir que mi hija pidiera ir a la escuela pública. Yo lo confronté y se me dijo que los estaban objetando la tutela escolar de mi hija en mi hogar era porque estaba haciendo ‘tropezar’ a algunos en la congregación. Pero lo que realmente sucedió, esto a través de una investigación extensa, es que a él no le gustaba que algunas familias tuvieran a sus niños tomando tutoría escolar en sus casas y estaba intentando conseguir que ellos se cambiaran a la escuela pública. Estos tal-llamados querellantes le dijeron: “Bien hermano; ¡‘fulano y zutana’ tienen una hija estudiando en su casa y él no sólo es un siervo pero también es de la clase ungida!”. Esto encolerizó al anciano y lo hizo su misión personal minar mi autoridad con mis hijos. Esta acción inquietó a mis hijos porque nosotros siempre habíamos seguido la norma de que el Papá era la figura de autoridad en la familia y que los ancianos de la congregación deberían ir a través del padre para sugerir ajustes.
Así que nuestro estudio familiar se avivó aún más.
Estaban todos preparados, es la primera vez que yo recuerde. Ellos todos
se envolvieron en el estudio con entusiasmo. Sentían un sentido de libertad
para libremente discutir asuntos que eran susceptibles. Yo les creé un ambiente
de libertad para permitirles tener un lugar seguro donde hablar
sobre algo y donde nunca serían criticados.
Les proveí lo que me había encontrado leyendo la
literatura de los ex-T de Jeh.: libertad para pensar, hablar, y que se les diera
valor a sus puntos de vistas y opiniones.
Según fue transcurriendo el tiempo tuve muchas ocasiones que
llevé a uno u otro miembro familiar a tomar una taza de café, comer hamburguesa,
o pizza, o hacer algún mandado. Durante ese tiempo yo les pedía sus comentarios
sobre el estudio familiar y les preguntaba si había algo que ellos quisieran
discutir que nosotros no habíamos cubierto o que ellos sentían que requería un
trato más íntimo aún.
Yo les dije que nada de lo que ellos
discutieran conmigo se le diría a los ancianos o a nadie que ellos no quisieran
que supieran sobre sus comentarios. De nuevo, esta armadura de seguridad hizo
posible para ellos abrirse cada vez más y más. ¡Fue estupendo!
¡Esa oferta si que produjo una avalancha de respuestas! Por ejemplo, mi hija
mayor expresó su preocupación que la Sociedad parece constantemente darse golpes
de pecho por todo lo que hace, y que ellos parecen ser unos orgullosos y
arrogantes. Ella dijo que esto la perturbaba a la luz del hecho que la Sociedad
Watch Tower siempre le exige modestia y humildad a toda su membresía.
Yo no salté enseguida y le dije: ‘¡Estupendo
hija, tiene razón, vayámonos de la organización ahora mismo!’
Más bien, yo le dije que realmente valoraba su observación y nunca antes lo
había visto de ese modo. Le dije que ella había tocado un buen punto y que yo
no estaba seguro de cómo refutarla. Le permití entonces que continuara con sus
otras preocupaciones porque con algún reconocimiento respetuoso, ella se sentía
libre para decir más sobre lo que ella estaba pensando. Ésa es la
clave aquí... escuche lo que su familia está pensando. Este proceso toma tiempo.
Toma tiempo y apacibilidad para permitirles un lugar seguro para poder
pensar por ellos mismos. Usted y yo no podemos pensar por
ellos. Si nosotros lo intentamos, los perderemos en la organización Watch Tower
o el mundo en general. Según abril de 1992 se acercaba, fui asignado para dar la charla conmemorativa (de la cena del Señor) debido a mi posición y principalmente porque yo era de la clase ungida. Esto, también, causó un poco de consternación con el mismo anciano. El anciano había sido asignado para dar la charla, pero el superintendente de circuito hizo claro que yo sería quien la daría siendo que soy un predicador capacitado y de la clase ungida, y tenía más tiempo en la verdad que el anciano receloso. Y así se hizo.
Pero este anciano procedió hacerme la vida un infierno cada
vez que hacía los arreglos para el Memorial. Tanto fue el caso que la mayoría
del cuerpo de ancianos tuvo unas cuantas reuniones en cuanto a esto, que
finalmente los llevó a notificarlo a la Sociedad. Eventualmente nos
comprometimos. En realidad hicimos las cosas que el otro anciano quería, y
retuve el ‘privilegio’ de dar la charla del Memorial. Mi familia vio todo esto
y con la libertad que tenían de expresarse en mi hogar, ellos podían percibir la
diferencia.
Así que para sacar a su familia de la organización
Watch Tower usted puede aprovecharse de los eventos que ocurran. Yo no quiero
decir capitalizar políticamente en los eventos, y nunca crear un
evento, pero en cambio, si un evento toma lugar, entonces involucre la opinión
de toda su familia y permítales ver todos los ángulos que por otra parte podría
mantenérseles ocultos a ellos. Lo asombrará ver cómo su familia
se reunirá a su alrededor si usted los deja entrar en el asunto y busca su guía
y opinión.
Después de la charla del Memorial, renuncié a mi posición, y
dejé de ir a las reuniones. Lo hice muy abruptamente, y desearía haberlo
hecho más despacio. Esto fue una equivocación mía. Yo había querido
hacer una transición más lenta, pero ya no podía resistir, y simplemente le dije
al superintendente presidiendo que yo necesitaba algún tiempo fuera. Pero sí
continué llevando mi familia a las reuniones y asambleas.
Por coincidencia, en mayo de 1992 tuvimos una asamblea de
circuito en Woodburn, Oregón. Llevé a los niños y entonces me fui solo a
la playa en Lincoln City. Allí bebí sorbos de un licor escocés y me puse
a pensar mucho sobre toda mi vida y de lo que estaba a punto de suceder, y hacia
dónde yo iría después de esto. Mi esposa se quedó en la casa como de costumbre
con su depresión.
En esa asamblea de circuito los ancianos se instruyeron de
otra nueva provisión “amorosa” de parte del esclavo fiel y discreto: era que los
ancianos y los siervos ministeriales que necesitan reducir o detener su
actividad podían permanecer como ancianos o siervos ministeriales con el voto de
la mayoría del cuerpo de ancianos. Esto fue ofrecido para compensar el declive
en los ancianos o siervos ministeriales que estaban renunciando. La idea es que
cuando los ancianos o siervos ministeriales entonces estuviesen listo, ellos
podían reasumir los deberes sin esperar el largo período para ser
‘re-calificado’. Los ancianos de nuestra congregación votaron unánimemente para
negarse a aceptar mi renuncia y me mantuvieron. Yo permití que eso sucediera
para poder desviar la atención de mi renuncia y continuar ayudando a mi familia.
En junio de 1992, hice un viaje de negocios a Alabama.
Mientras estuve allí fui a Georgia en el fin de semana para visitar a
Ray y Cynthia Franz. Hablamos de muchos detalles sobre todo de la Trinidad, la
Biblia, la Sociedad Watch Tower y qué hacer con el resto de nuestras vidas.
Cuando retorné de esa visita, hice planes finales para decirle a mi familia que
había sucedido y lo que había decidido. Tomé a cada uno a un lado y privadamente
y les dije que durante aproximadamente siete meses como una familia habíamos
discutido referente muchas preocupaciones sobre la Sociedad Watch Tower, la
Biblia, Dios, la religión, por qué me convertí en Testigo de Jehová y así por el
estilo. Les dije a cada uno algo mas o menos así
“Ustedes saben que les amo incondicionalmente. Hice una
decisión seria para rechazar mi religión católica y volverme un Testigo de
Jehová. Lo hice en ese entonces por lo que consideré unos principios mayores en
trance y bajo el riesgo de perder a mi familia. Ahora, que hemos considerado
cada uno nuestras preocupaciones, algunas mutuas, y algunas exclusivas, tengo
que tomar otra decisión seria. Es tiempo de ir más allá de las palabras y tomar
acción. Si ustedes no están de acuerdo con lo que les estoy a punto de decir,
por favor no vayan donde los ancianos, siendo que sencillamente les enviaré una
carta de des-asociación y se la dejaré allí cuando pase. Pero ya no me considero
un Testigo de Jehová y no puedo en buena conciencia continuar la asociación con
la Sociedad de Biblia & Tratados Watch Tower. He puesto mi fe solo en
Jesucristo como mi salvador”.
“Ahora, ustedes pueden escoger rehuirme, o tomar este
espacio de tiempo para reevaluar la organización por ustedes mismos, y
hacer su propia decisión personal. Yo respetaré y apoyaré cualquier decisión
que ustedes tomen. Los amo incondicionalmente y eso nunca
cambiará”. Para mi gran placer, todos y cada uno de ellos tomaron ese espacio de tiempo para hacer su propia valoración. ¿Por qué esto es tan efectivo? Porque el único camino ofrecido por la Sociedad significa; NINGÚN pensamiento y ninguna libertad, sino sólo reacción y lealtad a lo que diga la organización Watch Tower. Ningún tiempo se permite para evaluar las materias. Lealtad y obediencia a la organización ya están en su lugar y ningún espacio se permite para pensar de un modo diferente.
Por otro lado, yo les ofrecí a ellos tiempo, seguridad,
libertad para expresarse autónomamente, respeto a sus opiniones, que pensaran
por si mismos, sin presión alguna, que no me tuvieran temor, y sobre todo mi
amor incondicional.
¿Cuál escogería usted? El espíritu humano necesita los
componentes esenciales de la libertad, pensar por si mismo, autoestima, amor, un
ambiente seguro, franqueza, discusión, información, e intercambio de ideas.
Lo que yo le proporcioné a mi familia no tiene precio pero es sin costo
alguno. Cualquiera puede hacerlo si usted reduce la velocidad, y su
avidez para dejar la organización de la Watch Tower y trabaja primero con su
familia. Considere cada una de sus necesidades individuales, sus personalidades,
y sobre todo mucho respeto hacia ellos
Espero que esto trabaje para usted así como hizo para mí. Su amigo y compañero en Jesucristo. (anónimo) |
|||||||
|
|
||||||
| Copyright Letter - Disclaimer - Copyright Notice | |||||||