|
Así Fue
Son las 7:00 de la
mañana, es domingo y siento que mi padre
con sus enormes manos me aprieta mi
pequeño hombro y me dice con voz baja
pero firme:
-Despierta que tenemos
que salir al "Campo"
Mi madre ya se ha
levantado y prepara el almuerzo, yo me
doy un baño, me alisto al grado que lo
puedo hacer, pero mi padre opina
distinto y me apresura, me peina y me
desabotona la camisa la cual yo creía
haber abotonado correctamente, pero al
parecer no fue así, y me la vuelve a
abotonar, almorzamos juntos mi padre, mi
madre y yo con algo de sueño.
Son las 8:30 a.m. y
salimos de casa rumbo al "Salón del
Reino" el cual esta en la planta baja de
mi casa, y el cual llamamos "El Salón de
Estudios Culturales", pues no estamos
autorizados a llamarlo de otra manera,
pues bien, allí será el "Lugar de
encuentro" para salir esa mañana al
"Campo", yo tengo 5 años, cargo mi
maletín con algunas revistas, la Biblia
no, pues tampoco lo tenemos autorizado,
así es como comienzan mis recuerdos
dentro de los "Testigos de Jehová", era
el año de 1976 y el fin no había venido
como muchos habían creído que sucedería.
A pesar de las
expectativas no cumplidas de muchos, mi
padre seguía en pie como siervo de
"compañía", era un hombre muy celoso en
lo que el creía, era la verdad, también
era muy estricto, yo diría que era de
los ancianos de la antigua escuela, algo
"reglista", pero tratando de ser siempre
justo y tratando de llevar a cabo las
"Escrituras" y lo que la "Torre del
Vigía" ordenaba hacer, el fue quien
dirigió por años a nuestra familia en el
camino de la "Organización".
Era un hombre al cual la
vida lo había castigado con una infancia
dura y llena de carestías, acompañada de
un padre el cual la ira dominaba con
facilidad, pero no por eso el fue espejo
de lo que su infancia había marcado en
su vida, mas bien fue lo contrario, pues
no recuerdo que siquiera una ves me
hubiera puesto la mano encima.
Dentro de ese ambiente
familiar crecí y viví, publicador desde
los cinco años, orador desde los seis
años, bautizado a los quince,
ministerial a los diecisiete, anciano a
los veintitrés y objetor de conciencia a
los treinta y dos.
El camino no fue fácil,
mas bien diría yo, fue algo difícil,
pues recuerdo que a mis ocho o nueve
años, dejamos de reunirnos en el "Salón
de Estudios Culturales" pues
aparentemente empezaba la persecución,
empezábamos a reunirnos en casas
particulares y mi abuelo materno era
expulsado de la congregación por mi
propio padre, lo cual resultó en una
especie de cisma familiar, la expulsión
de mi abuelo, la cual analizo ahora, no
fue por ser un mal hombre, mas bien fue,
por no acatar las normas de la
"Sociedad".
Recuerdo que en esa
época, la escuela primaria era un vivir
en tensión pues cada lunes de de
asamblea escolar me enfrentaba al
"dilema de los tres hebreos" y tenia que
ingeniármelas para que los maestros no
me vieran faltando a un deber cívico, en
ocasiones hacia como que me abotonaba la
camisa mientras pasaba la maestra y
colocaba la mano en el pecho, pero eso
se acabó, pues vino un superintendente
de circuito y puso por ilustración a los
tres hebreos y dijo:
-Imaginen ustedes a los
tres hebreos frente a la estatua hecha
de oro por el mismo rey Nabucodonosor,
de pie ellos mientras los demás se
inclinan ante dicho monumento, ¿harían
ustedes como que se abrochan las
sandalias mientras pasa un guardia
detrás de ustedes?, ¿harían ustedes
dicha simulación?.
Sentí un sudor frío, me
acaban de desarmar y ahora tendría que
pasar penurias en cada asamblea escolar,
era difícil, pero me acostumbre a las
burlas de maestros y compañeros, aunque
no he de negar que hubo algunos maestros
de buen corazón, los cuales, después de
que mi padre acudía con ellos para
explicarle nuestra postura, se mostraban
algo comprensivos para conmigo.
Seguía siendo publicador
a pesar de tantas presiones, luego vino
la secundaria y no fue mejor, al
contrario, fue mas difícil aun para mi,
pero me mantuve "fiel" a los dictámenes
de la "Sociedad", fui expulsado de la
secundaria apenas habiendo cursado el
primer semestre de esta misma, por no
saludar a la bandera, recuerdo
perfectamente que en esa época surgió
una oleada de expulsiones de jóvenes
hijos de Testigos de Jehová, lo cual
generó un proteccionismo en las
escuelas, las cuales no aceptaban a
quienes fueran hijos de Testigos de
Jehová expulsados de otras escuelas, con
el tiempo, las aguas se volvieron a
calmar.
No recibí mucho estimulo
de parte de mi padre por buscar alguna
escuela que me aceptara pues era de
mayor ganancia trabajar y servirle a
Jehová o a la "Sociedad" diría yo, aun
así decidí estudiar y con mucho esfuerzo
y gracias a mis buenas calificaciones
logre entrar a una escuela técnica en
donde me gradué como dibujante
industrial.
Cabe mencionar que fue
difícil no tener muchos amigos, pues la
asociación con mundanos era algo
incorrecto, en realidad puedo decir que
fui un niño que creció encerrado en
casa, sin amigos y solo viendo desde la
ventana a los niños jugar con sus
juguetes nuevos en navidad o en el día
del niño.
Pasaron los años y vino
el bautismo, 1986 era el año, la
"Monumental Plaza de Toros de Monterrey"
era el escenario donde se daba el
discurso para el bautismo, mi vida había
transcurrido dentro de las filas de los
Testigos de Jehová, y decidí hacer lo
que era lógico hacer, si, bautizarme, no
porque tuviera que decidir entre eso y
el mundo, mas bien, era simplemente el
paso que seguía, pues a diferencia de
los que deciden ser Testigos de Jehová
después de haber estado en el "Mundo",
los que nacimos dentro no teníamos mas
vida que esa, y no había mas futuro que
el de dar los pasos siguientes dentro de
la "Organización".
Así vinieron después los
precursorados y mi nombramiento como
siervo ministerial, época que me será
inolvidable, pues fue la época en que me
hice novio de la que ahora es mi esposa,
pero también fue una época de "rebeldía"
pues empezaba a cuestionar algunas cosas
y manejos dentro de la congregación.
Recuerdo como me quitaron
el "privilegio" de comentar y de dar
discursos por casi un años por el solo
hecho de haber dejado mi noviazgo con la
hija del anciano presidente y haberla
cambiado por la que hoy es mi esposa,
ridículo, pero cierto, aunque no se me
quito el "privilegio" de ser Siervo
Ministerial, para esas fechas mi padre
había sido removido de su privilegio de
anciano por no estar de acuerdo con el
resto del cuerpo de ancianos a que se
efectuaran ciertos donativo$$$$$$ al
superintendente de circuito de esa
época.
Como le afecto eso a mi
pobre padre, fue grande su depresión,
pero seguía fiel en lo que el creía era
la verdad.
A mi no me quitaron el
"puesto" pues no me hallaron causa para
ello, a pesar de ser yo tan dado a
"contradecir" al Superintendente
presidente, el cual era solo una sombra
de su esposa, la cual parecía que era la
que en realidad manejaba los asuntos de
la congregación.
Pasaron unos años y los
demás ancianos decidieron que yo les
seria de mas utilidad como anciano y
pensaron en que así me les uniría a
ellos y me nombraron anciano, e esa
época también restituyeron a mi padre a
su "puesto" de responsabilidad.
Participe en innumerables
comités en mi congregación y en un par
de congregaciones mas, hay como daban
guerra los hermanos, pero lo mas curioso
era estar en un comité donde se
"juzgaba" un caso de fornicación por
parte de alguna hermana, recuerdo que
había "Los especialistas", aquellos que
tenían su "maestría" en atender ese tipo
de asuntos, me era tan bochornoso estar
delante de ellos, acompañándolos en sus
interrogatorios, que en ocasiones tenia
que cambiar el rumbo o intervenir
intempestivamente, para poder librar a
aquella pobre victima de aquellos
morbosos inquisidores cuando le
preguntaban:
-¿Y en que posición lo
hizo?
-¿Cuántas veces fue usted
penetrada?
-¿Realmente lo disfrutó?
O cuando le preguntaban a
las jovencitas, aquellas pobres que
acudían tan arrepentidas:
-Oiga hermanita, ¿su
novio le tocó los senos?, ¿Le agarró lo
pezones?, ¿le tocó la entrepierna?
Esos interrogatorios eran
verdaderamente denigrantes y
humillantes, que más que encargados del
rebaño parecían miembros de las SS de
Hitler.
La presión era constante
siempre sobre los ancianos, pues en cada
reunión de ancianos era pedir dinero,
hacer "resoluciones" para exprimir a los
pobres hermanos, hacer compromisos para
donar cierta cantidad fija a la
"Sociedad", era más el empeño en los
dineros que en el bienestar espiritual
del rebaño.
Todas esas cosas se van
acumulando y si uno se ha esforzado por
ser un buen cristiano, logra darse
cuenta de que algo anda mal, de que no
es posible seguir ese derrotero
mercantil.
Al pasar el tiempo,
decido dejar de ser anciano, mi
conciencia ya no me permitía seguir
dentro de ese sendero de hipocresía,
necesitaba darle a mi familia el tiempo
que me era consumido por reuniones
recaudatorias y comités de morbo, y es
allí cuando empiezo a investigar mas a
fondo el por que había tantas cosas que
me sonaban mal y empiezo a analizar la
información que circula en la red y veo
que no era el único que tenia esas
inquietudes, que no era el único que
había renegado de esa hipocresía, y
empezaron a salir a relucir las otras
cosas que estaban ocultas y que muchos
de nosotros conocemos.
Siento aun que tengo
mucho por hacer, por mi esposa y por mi
hermosa hija, las cuales aun siguen
presas, aunque no del todo, de las
doctrinas de la "Organización", es un
trabajo arduo, pero veo que poco a poco
ha ido fructificando.
El haber estado en
comunicación con otros que también
habían entendido que la verdad no esta
donde la estábamos buscando, me ayudo a
no sentirme solo, y es por eso que
recuerdo con cariño el foro de mi
apreciado hermano "Leandro Cejas",
llamado
"Nomazcaras",
así con todo y "z", foro que me inspiro
a crear el que ahora yo dirijo titulado
"Libertad de
Conciencia", este me ha
ayudado a investigar y a mantenerme mas
despierto que antes, he leído y he
aprendido mucho mas y he perdido el
temor a cuestionar.
Usted que ha llegado
hasta este punto en la lectura de mi
experiencia vivida, tiene la maravillosa
oportunidad de investigar, analizar,
cuestionar y probar lo que otros dicen o
afirman y usted puede lograr se un
verdadero ser humano libre de prejuicios
mediante el análisis, la investigación y
el cultivo de la tolerancia para con los
demás seres humanos.
Esta historia aun no
termina
David - Calibos el
Inmortal
|