Era un día caluroso para el verano del 1940
en Gran Coulee, Washington. Yo estaba jugando en una tina de
agua que estaba en nuestro césped del frente cuando una pareja
que parecía amigable venía subiendo la colina hacia nuestra
casa. Ellos vinieron para entregar una carga de libros que mi
padre les había comprado a ellos en su ferretería que estaba al
sur de la ciudad. Yo corrí mojado como estaba para escuchar lo
que ellos le estaban explicando a mi madre, en relación con
aquellos libros. Ellos eran Testigos de Jehová, y se encontraron
con mi padre en una ocasión que estuvieron ministrando de tienda
en tienda. Según ellos hablaban, yo me impresioné profundamente
por lo que estaban diciendo, incluso a mis seis años de edad.
Éste aparente incidente casual se grabó indeleblemente en mi
memoria, tan vívido como si hubiese pasado hace sólo unos días,
esto fue el principio de un cambio profundo en el curso de
nuestras vidas, y así comenzó nuestra búsqueda por la verdad y
justicia.
Había cuatro tipos de personas, llamadas
"precursores" y "precursores especiales" que habían venido a
nuestra área para traer el mensaje de la religión de la
Watchtower. Según continuamos estudiando la Biblia con ellos, yo
fui fascinado sobre todo con el hombre más viejo del grupo cuyo
nombre era Gus Gerkhe. Su devoción amorosa hacia Dios y el
brillo de su honestidad espiritual a través de su paciencia,
detallando el razonamiento de las Escrituras. Pocas personas que
yo haya conocido en esta vida subsecuentemente podrían igualar
el calor moderado de este hombre, su bondad, y justicia tratando
con las personas, esto ha dejado grabada una influencia duradera
en mí hasta el día de hoy.
Dos años después de este encuentro, yo fui el
primero en mi familia en dedicarme ("consagrarme" como lo
llamábamos entonces) y bautizarme a la tierna edad de ocho años
y cinco meses el 20 de septiembre de 1942, en Spokane,
Washington. Mi madre se bautizó al año siguiente. La Segunda
Guerra Mundial estaba en su apogeo y las agresiones contra los
Testigos de Jehová no eran extrañas debido a nuestra posición de
neutralidad política, rehusando luchar en la guerra e incluso
saludar la bandera, en un momento cuando emocionalmente el
patriotismo estaba en su cúspide y los hombres jóvenes del país
estaban dando sus vidas en batalla.
Los precursores que habían llegado la ciudad
de Grand Coulee eventualmente se marcharon a otros pueblos, a
unas distancias de dos o tres horas, para promover otras nuevas
congregaciones. Cuando ellos dejaron nuestro grupo no habían
hombres adultos, y cayó la responsabilidad sobre mi madre de
asumir todo el papel de la posición del "siervo" para nuestra
pequeña congregación, conduciéndose las reuniones en su mayor
parte en nuestro hogar por aproximadamente los siguientes seis
años. Yo era el único niño Testigo de Jehová en nuestra escuela
elemental. Me exigieron que dejara el aula siempre que ellos
pronunciaran la oración del "Voto de Lealtad" a la bandera o se
pusieran de pies para cantar el himno nacional. Después de la
escuela, algunos niños me corrían bajando una colina hasta un
hoyo de arena para una riña. Me resguardaba lo mejor que yo
podía pegándoles con mi caja de almuerzo de metal pequeña.
Entonces tuve la gran idea de poner unas cuantas piedras en mi
caja de almuerzo para darle más
En el 1948, el patriotismo comenzó a
disminuir un poco después de la guerra, y muchos precursores se
mudaron a nuestra área para promover estudios bíblicos y
construir una congregación. Por lo tanto, la congregación creció
y las reuniones se movieron de nuestra casa a un edificio que mi
padre tenía en el pueblo. Aunque él nunca se unió a los
Testigos, él siempre fue propicio con ellos y nos apoyó a mi
madre y a mí en nuestra dedicación. Así que para los tiempos
cuando yo estaba en la escuela secundaria, habían otros niños
Testigo cuyas familias fueron atraídas al mensaje de los
Testigos de Jehová. Un maestro de inglés se volvió bastante
interesado permitiéndonos tener discusiones durante la clase;
incluso los debates con compañeros de clase de la fe evangélica
para así permitir poder presentar ambos lados de la moneda. Un
cambio muy distinto a mi situación de mis años en la escuela
elemental.
El 1º de mayo de 1952, a los 18 años de edad,
yo entré con dedicación exclusiva al servicio como "precursor"
en la ciudad de Ephrata, Washington. Para octubre de ese año una
congregación fue formada, y continué sirviendo como precursor
con esa congregación por más de 22 años. Con toda honestidad,
cuando repaso esos años tengo unos recuerdos maravillosos. Tuve
unas experiencias estimulantes y conocí a muchas personas buenas
de diferentes trasfondos, y nuestra congregación prosperó. Con
esto no quiero decir que nunca hubo algún contratiempo o
situaciones problemáticas con personas que las ocasionaran. Hubo
un tiempo cuando nosotros experimentamos una retracción bastante
severa por adversidades en la congregación; pero nosotros
intentamos tratar con ellas conforme a las Escrituras y bajo la
dirección de la Sociedad, y los asuntos eventualmente se
solucionaron.
El 9 de diciembre de 1962, fue un día de gran
bendición en mi vida, cuando me casé con mi esposa, Frances.
Ella ha sido una compañera fiel, y nosotros nos sentimos guiado
divinamente en nuestra búsqueda unida, viendo como los asuntos
han resultado en nuestras vidas. Mi esposa Frances nació de una
familia numerosa en Nuevo México, viviendo en la pobreza dónde
75 años antes, su abuelo viajó desde Tennessee para tomar
posesión de una "concesión de la tierra española". Frances dice
que ellos eran pobres, pero ellos no se daban cuenta debido a
que; ¿en la Gran Depresión quién no era pobre? Ella tuvo que
dejar la escuela cuando estaba en séptimo grado para ayudar con
todos los niños en su familia. La familia se había vuelto a
mudar para Kansas cuando, a la edad de dieciséis, Frances tomó
un trabajo en una ciudad que estaba cerca para ayudar con los
gastos de la familia. Era un trabajo de camarera en el hotel más
fino del pueblo. Al principio, ella era tan jíbara que la gente
de la ciudad se divert
Algunos años después, Frances se mudó a Nueva
Jersey y trabajó en el hotel ‘Cherry Hill Inn’ en la
pista de carreras del ‘Garden State Race Track’. Ella una
vez tuvo el placer de servirle a la Princesa Grace Kelly, cuando
la recepción de la boda se sostuvo allí para ella. También fue
allí que Frances se encontró y trabajó con otra camarera que era
Testigo de Jehová. A través de su amistad, se le inculcó el
interés a Frances sobre la Biblia y ella fue atraída a la
asociación con los Testigos de Jehová en 1955. Después, Frances
se mudó nuevamente, esta vez al Estado de Washington dónde ella
tenía algunos parientes viviendo, y reanudó su asociación con
los Testigos en el mismo circuito dónde yo vivía. Así fue cómo
nosotros nos conocimos y después nos casamos.
En su mayor parte, nuestras vidas eran unas
felices durante esos años. Siendo Testigos de Jehová, la
dirección de la organización en ese momento nos sirvió para
cumplir nuestras perspectivas hasta algún tiempo a principio de
los años 1970. Entonces los cambios empezaron a ocurrir, casi
imperceptiblemente al principio, que a su debido tiempo
consintió que unos eventos se desplegaran, que dieron un cambio
profundo en el curso de nuestras vidas, tan dramático como lo
fue aquella primera visita de los precursores que entraron a
nuestra casa en Gran Coulee para el 1940 cuando yo tenía seis
años de edad; sólo esta vez era en sentido contrario.
Significativamente, la gota que dio comienzo
para que se derramara la copa fueron los eventos que pasaron
durante el 1972 cuando la Sociedad Watchtower estableció la
"institución de los ancianos" para la dirección de la
congregación, reemplazando el sistema anterior de tener tres
supervisores designado en las posiciones (el supervisor de
congregación, supervisor auxiliar, y supervisor de estudio de
libros). En ese momento yo estaba sirviendo como "supervisor" de
congregación en la cuidad de Ephrata. Cuando las instrucciones
de la Sociedad llegaron para considerar a todos los hermanos
calificados para ser nombrados a la dirección en las
congregaciones, yo me reuní con el supervisor de congregación
auxiliar, el supervisor de estudio de libros, y los otros
hermanos bautizados en nuestra congregación para discutir los
requisitos de acuerdo a las Escrituras para ser un anciano
(basándome en 1ª Timoteo 3:1-7, Tito 1:5-9, y 1ª Timoteo
3:8-13). Considerando quién además de nosotros podría calificar,
Por alguna razón desconocida para nosotros,
la Sociedad, a través del supervisor de Circuito, entonces le
ordenó a una congregación cercana en la ciudad de Moses Lake
para que hiciera la recomendación de los ancianos de nuestra
congregación lo cual ellos hicieron. Por tal acción, si la
Sociedad lo hizo intencionalmente o no, pero esto trazó el curso
de los eventos que siguieron, de todos modos ellos deben
compartir la carga de responsabilidad por las consecuencias de
aquéllos que fueron nombrados, porque ellos reclaman que tales
nombramientos son bajo la dirección divina del "espíritu santo".
En este caso, los nombramientos fueron de hombres cuyas
reputaciones previamente ya habían sido descubiertas en su
totalidad. ¿Podría ser casualidad que los ancianos que fueron
nombrados fueron los mismo hermanos que nosotros habíamos
rechazado previamente su nominación en nuestra congregación de
la ciudad de Ephrata, e incluyeron a dos quiénes eran parientes
de ciertos miembros del comité de la congregación?
La congregación pasó entonces a manos de
hombres, que habían sido juzgados por muchos de nosotros, como
personas de dudosa reputación, y con una propensión de tener
poder. Muy frecuentemente, yo me encontré en situaciones
antagónicas donde yo difería con estos "ancianos" porque yo
defendía a las personas en la congregación que eran acusadas
falsamente de haber hecho algo malo. Por ejemplo, en un caso dos
hermanos jóvenes que eran precursores juntos durante los
veranos, y en otras ocasiones, uno que sólo tenía 12 años de
edad, se le acusó de homosexualidad y de venta y uso de drogas.
(Uno de los muchachos más tarde abandonó la organización y se
unió a la Armada Naval.) Hubo un caso de un hermano más viejo en
la congregación que quedó incapacitado, y no era capaz de
caminar. Los ancianos fueron a su casa y oraron por él, y
entonces se le declaró que él fue sanado. Ellos le dijeron que
botara sus medicamentos y que sé fuera de puerta en puerta.
Cuando él no pudo hacerlo, ellos lo acusaron de ser una persona
falto de fe
Al debido transcurso de tiempo, Frances
recibió una llamada telefónica de una joven hermana que había
oído por casualidad algunas discusiones del comité de ancianos
que estaban haciendo planes para expulsarme. Nosotros no
podíamos imaginar qué cargos ellos traerían. Entonces un día en
1975, uno de los ancianos vino a ver a mi esposa dónde ella
trabajaba sirviendo almuerzos en un restaurante local. Él le
informó de sus intenciones de tomar acción contra mí bajo cargos
de "apostasía", y le aconsejó a ella que cooperara. Ella le
contestó que los cargos eran absurdos y patentemente se negó a
estar de acuerdo con él. Como consecuencia, ella fue convocada a
una reunión con el anciano y él procedió a acusarla por toda
clase de conducta inmoral. Él era bastante enérgico en sus
imputaciones, citando las ofensas de Gálatas 5:19-26. ¡Con una
revista de La Atalaya enrollada en su mano, él se golpeaba con
ella en su rodilla y entonces le apuntaba a ella y la acusaba
así: "¡Esa es usted, hermana"!
Las acciones del comité se reanudaron contra
mí bajo el cargo de apostasía. Siendo que yo había vivido en el
área toda mi vida, y fui criado dentro de los Testigos, yo era
bien conocido entre los Testigos a lo largo del Noroeste, y el
esfuerzo por expulsarnos fue la noticia del día en muchas de las
congregaciones en la región. Entre otros, había un Testigo bien
versado, muy activo y hábil de la ciudad de Wenatchee, un hombre
de negocios exitoso que se interesó en nuestro caso. En una
visita a él, Frances y yo nos sentamos calladamente cuando él
telefoneó a las oficinas de la sede principal de la Watchtower y
habló con el miembro del cuerpo gobernante, Grant Suiter, en un
teléfono con alto parlante. Este Testigo muy afluente no tenía
miedo de hacer tal llamada, siendo que él hacía contribuciones
monetarias sustanciales para la Sociedad, incluyendo algunos
cheques personales a Suiter y Knorr de tiempo en tiempo. En la
discusión, la cual todos nosotros escuchamos, él le preguntó que
podría hacer.
Ahora para poder realmente apreciar cuan
serio era la dificultad que mi esposa y yo nos imaginábamos que
estábamos metidos, usted debe comprender que los Testigos de
Jehová tenían expectativas que el Armagedón habría de ocurrir
ese año (1975) para principio de octubre o cerca, por lo menos a
un mes. En verdad era algo bien aterrorizante para todos los
creyentes que éramos Testigo de Jehová. Nosotros no perdimos
tiempo apelando la decisión, y tuvimos éxito consiguiendo que
formaran un comité de apelación de circuito. Las noticias se
habían extendido a otras congregaciones alrededor de la región
Noroeste. Obviamente, el Armagedón no ocurrió en octubre y
nosotros nos sentíamos como que ya teníamos un indulto. En un
período de cinco meses, hubo 13 reuniones que tomaban todo el
día por el comité de apelación con mi esposa y yo y un numeroso
grupo de testigos que dieron testimonio a nuestro favor. El
comité de apelación tuvo en consideración todos los 70 cargos y
las pruebas que nosotros sometimos
Al principio, los ancianos de Ephrata negaron
que ellos hubieran hecho algo malo o que mintieron. Más bien,
ellos reclamaron que las expulsiones fueron cambiadas porque
ellos no siguieron los procedimientos estrictamente apropiados.
Sin embargo, para su mortificación, les ordenaron hacer una
carta y que la enviaran a todas las congregaciones que habían
sido notificadas sobre la expulsión, que desde la plataforma
fuera leída la carta en cada congregación, anunciando que
nosotros fuimos exonerados de todos los cargos. Un nuevo
Supervisor de Circuito se había asignado a nuestro circuito, y
con estas noticias, él ahora se encontró con una barrera de
Testigos en las congregaciones que le preguntaban qué acciones
se tomarían contra esos ancianos de Ephrata por el daño que
hicieron. Testigos, e incluso algunos que no eran Testigos, le
escribieron a la Sociedad. Debido a todo este enredo el
Supervisor de Circuito eventualmente llamó a la Sociedad, lo
próximo que escuchamos acerca de todo esto fue un
Comprendiendo lo increíble que todo esto debe
sonar, yo no hago ninguna reclamación de que nuestro caso es uno
típico dentro de los Testigos de Jehová por todas partes; de eso
yo estoy consciente. No obstante, aunque no con mucha frecuencia
han ocurrido otras acciones que tenemos conocimiento, igual de
disparatadas esto por el distanciamiento departe de la Sociedad
de la justicia, esto cuando sus propios intereses son
desafiados. Es muy probable, que la última decisión contra
nosotros fue influida debido a la publicidad de nuestro caso y
la reflexión adversa que tuvo contra la organización Watchtower
por el engaño de decir que tales nombramientos de ancianos y las
acciones que ellos toman son "dirigidas por el espíritu" de
Jehová Dios. Esto nos revela cómo es que la corrupción sigue una
organización cuando se vuelve ella misma en una auto-servidora y
se va por encima de los valores y principios que pretende
establecer; cuando se convierte en un vehículo de poder para los
hombres, y el manten
La crueldad de hombres manejados por el celo
de obtener poder y control sobre las personas se demostró aun
más allá en la acción tomada contra mi madre, Augusta Rawe. Diez
años después de estos eventos, ella era expulsada, a la edad 85
años, por "mala asociación", y por ninguna otra razón,
simplemente porque mi esposa y yo continuamos visitándola mas o
menos una vez al mes. Nosotros éramos la única familia que ella
tenía. Ella había conocido toda la verdad sobre nuestra
situación. Sin embargo, ella nunca vaciló en el servicio fiel,
yendo de puerta en puerta por más de 40 años, justo hasta el día
antes de que ella fuera expulsada bajo las directrices del
Supervisor de Circuito. Ella nació en 1898 de padres alemanes en
Rusia, las circunstancias la habían obligado a que emigrara sola
a los Estados Unidos cuando ella tenía sólo 13 años. Ella era
bien conocida en la comunidad de Gran Coulee por sus muchos años
de actividad como una Testigo de Jehová, llamando en las casas
de las personas y siendo
En los años que siguieron mi separación de la
Watchtower, yo pude consagrar más tiempo para mi sustento, así
como más tiempo al estudio personal de la Biblia, la historia de
la organización de la Watchtower, y la historia primitiva de la
cristiandad. Naturalmente, muchas cosas han salido a la luz
sobre la organización que yo previamente ignoraba como un fiel
Testigo de Jehová. Yo no me preveo tornándome en un miembro de
otra religión, aunque yo sí asisto a varios estudios bíblicos
cada semana en varias iglesias, e incluso de vez en cuando
conduzco algunos estudios. A lo que más me dedico, es a
compartir con otros promoviendo conferencias de estudios
bíblicos que nosotros nos referimos a ellos como las
"Conferencias del Nordeste".
Sobre las Conferencias del Nordeste:
Nosotros hemos sostenido sobre 60 de tales
reuniones para el tiempo que se escribió este artículo. El
enfoque de estas conferencias es de diversidad doctrinal dónde
se le dan a los portavoces 30 minutos para presentar diversas
creencias, seguido por un período de 15 minutos de preguntas y
respuesta del público. La asistencia a estas reuniones ha sido
desde 50 a aproximadamente 250. En una ocasión la asistencia
llegó a 650 personas, pero el promedio general está alrededor de
50 qué simplemente es correcto para nuestra agenda. Regularmente
un número de anteriores Testigos de Jehová participan en estos
programas, al igual que otros participantes que han asistido de
todo el país. Algunas personas tienen la impresión que las
reuniones están basadas en argumentos irreconciliables sobre
doctrinas, pero nosotros en verdad sentimos que es todo lo
contrario. Mientras que las discusiones pueden parecer por
momentos acaloradas, el objetivo es adherirse a una conducta
cristiana presentando los diversos puntos de vista.
Richard Rawe
Box 443
Soap Lake, WA 98851
U.S.A.
Teléfono: (509) 246-1559
Richard Rawe es distribuidor de varias
publicaciones, libros, folletos, videos, grabaciones de casete,
y otra literatura de interés a los Testigos de Jehová,
incluyendo el folleto por la Sociedad Watchtower "Preparando el
Niño para Casos de Custodia" y otras informaciones sobre casos
de custodia de niños con los Testigos de Jehová. Además, él
mantiene una colección exhaustiva de artículos de periódico
sobre los Testigos de Jehová de alrededor del mundo. Para un
listado completo de literatura y precios, contacte a Richard
Rawe directamente a la dirección mostrada anteriormente o por
teléfono.