Stephen Bates, religious affairs correspondent
Monday October 8, 2001
The Guardian
Se ha solicitado a las Naciones Unidas investigar
por qué le ha concedido la calidad de asociada a la secta
fundamentalista cristiana Testigos de Jehová con base en Estados
Unidos, que considera a la ONU como la bestia escarlata predicha en
el libro de Revelación.
Los miembros inactivos del fuerte grupo de 6
millones, que tiene 130,000 seguidores en el Reino Unido, han
acusado al envejecido cuerpo gobernante de los Testigos de
hipocresía al aceptar secretamente vínculos con una organización a
la que ellos continuamente se refieren en términos apocalípticos.
La misma Organización de Naciones Unidas admitió
ayer su sorpresa en cuanto a que la secta, cuyo nombre formal es
Watchtower Bible and Tract Society of New York, hubiese sido
aceptada en su lista de Organizaciones No Gubernamentales, por los
últimos 10 años.
Un ex miembro afirmó: "Existe una inconsistencia
protuberante que surge entre la definición frecuente que efectúa la
Sociedad Watchtower de las Naciones Unidas como una organización
malévola, y sus intentos por detrás del escenario para lograr el
favor de la ONU. Si los miembros individuales se enteraran de la
existencia de un vínculo formal entre las dos organizaciones, sería
devastador. Ni siquiera con el uso de la imaginación más amplia,
podría considerarse que la Sociedad WT comparte los ideales de la
carta de la ONU, a menos que uno suponga que la destrucción de la
ONU por parte de Dios es consecuente con esa carta."
Los Testigos, a quienes los extraños se
encuentran con mas frecuencia cuando tratan de conseguir conversos
mediante su trabajo puerta a puerta, han enfrentado antes
acusaciones de inconsistencias de fé. Esto ha sido mas notorio en la
insistencia de la jerarquía organizacional en cuanto a que los
miembros no deben aceptar transfusiones de sangre, y sobre las
acusaciones en cuanto a encubrimiento de casos de abuso de menores
por parte de sus ministros.
Los seguidores que critican a los líderes de los
Testigos o que cuestionan sus decisiones, son "expulsados" de manera
rutinaria, lo que significa que los demás miembros incluyendo los de
su familia, deben abstenerse de cualquier trato con ellos.
Una decisión oscura y poco publicitada, por parte
de la jerarquía en Nueva York, modificó la prohibición de las
transfusiones, al sostener que Dios les había revelado a ellos que
la transfusión de ciertos componentes de la sangre podrían ser
aceptables, adicionado en que podría haber arrepentimiento
posterior. Esta decisión vino demasiado tarde para varios cientos de
seguidores cuya muerte se conoce como consecuencia de su negación a
aceptar sangre.
En los casos de abuso de menores, la jerarquía
insiste en que deben existir dos testigos independientes, -una
estipulación imposible- para que se inicie una investigación.
La sociedad Watchtower ha estado denunciando a
las Naciones Unidas y sus predecesor, la Liga de Naciones durante 80
años, sosteniendo que ellos son el imperio de la falsa religión
predicha en el Libro de Revelación. Una publicación reciente desde
el momento en que fue reconocida por la ONU, describe a esta entidad
como la "cosa repugnante a la vista de Dios y de su pueblo".
En un documento interno, la Sociedad WT describe
su política como una "estrategia de guerra teocrática". Sostiene:
"En los tiempos de guerrear espiritual es apropiado confundir al
enemigo por medio de ocultar la verdad. Se hace sin egoísmo; no se
le hace daño a nadie, al contrario, se hace mucho bien".
El ser reconocida como ONG con las Naciones
Unidas, -tal como lo son otras 1,500 organizaciones- les concede
status no privilegios.
Para calificar, las organizaciones deben
demostrar que comparten los ideales de la Carta, operar sin ánimo de
lucro, "demostrar interés en los asuntos de la ONU, y probar la
capacidad de llegar a audiencias grandes o especializadas", y tener
el compromiso y los medios para llevar a cabo programas de
información efectivos sobre las actividades de la ONU. Los miembros
desasociados creen que esta asociación, que no ha sido anunciada a
los seguidores, se hizo con la intención de aumentar la
respetabilidad del culto, ante los gobiernos escépticos como el de
Francia, que se han negado a reconocerlo.
Paul Gillies, el portavoz de los Testigos en
Inglaterra dijo: "No tenemos actitudes hostiles hacia cuerpos
gobernantes, y si estamos efectuando representaciones en asuntos
ante Naciones Unidas, continuaremos haciéndolo".
"Existen cuerpos buenos y malos, tal como hay
políticos buenos y malos. Creemos lo que el libro de Revelación nos
dice, pero no intentamos de manera activa cambiar el sistema
político."
Una portavoz de la ONU dijo: "Pienso que no
estamos al tanto de su actitud, que parece ser realmente extraña."